10 reglas de oro para cuidar la salud de los riñones

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Muchas de las enfermedades renales se pueden prevenir teniendo bajo control los factores de riesgo. Las causas, las señales de alerta y 10 recomendaciones fundamentales.

Aunque algunas de las enfermedades propias de los riñones tienen un componente hereditario, hay otras evitables, y el factor prevención es fundamental para tener una buena salud renal, advierten los especialistas en el marco del Día Mundial del Riñón, que se celebra el 12 de marzo.

Consultado sobre el tema, el doctor Roberto J. Fruttero, Jefe del Servicio de Nefrología del Sanatorio San Camilo, destaca que “los riñones se ven afectados principalmente como consecuencia de otra enfermedad. Todo aquello que produce daño vascular en otros órganos como el corazón, el cerebro o los ojos es también una amenaza para los riñones”.

– Es decir que la salud cardíaca está muy ligada a la salud renal…

– Exacto. Y por este motivo, se reconocen como principales agentes dañinos la hipertensión arterial, el tabaquismo, la diabetes, los niveles altos de lípidos, la obesidad y la vida sedentaria. Por otro lado, una de las principales funciones de los riñones es la formación de orina como medio de eliminación de tóxicos y desechos. Cualquier situación que obstruya la salida va a generar un mal funcionamiento renal. Como ejemplo frecuente, encontramos el agrandamiento de la próstata.

– ¿Qué sustancias pueden resultar tóxicas para los riñones?

– Un caso muy frecuente son los analgésicos de venta libre, que en uso frecuente y desmesurado generan grave daño renal. Al ser los riñones los órganos que se encargan de la depuración de un sinnúmero de sustancias, hay muchos medicamentos que en dosis habituales no producen daño, pero a medida que avanza la insuficiencia renal y al no poder eliminarse correctamente, alcanzan concentraciones tóxicas para los riñones o cualquier otro órgano.

– ¿Cuáles son los factores de riesgo de las enfermedades renales?

– En primer lugar, es importante aclarar que hay personas que presentan mayor predisposición que otras a padecer enfermedades renales, y son las que tienen antecedentes familiares directos. También vale la pena repetir que las enfermedades que producen daño vascular son los principales factores de riesgo de enfermedad renal. Por otra parte, las enfermedades inmunológicas pueden tener diferentes grados de compromiso renal y requieren ser controladas. Además, quienes no tienen el hábito de mantenerse hidratados tienen un aumento del riesgo de enfermedades renales, desde una infección urinaria hasta cuadros más complejos.

– ¿Cuáles son los síntomas que indican la necesidad de consultar al médico?

– Una persona debería consultar a su médico ante la presencia frecuente de abundante espuma en la orina, o coloración roja o rosada de la misma, edemas en manos y piernas, la fatiga excesiva, la necesidad de ir más o menos frecuente a orinar y, obviamente, las alteraciones en el control de la presión y la glucemia. De todas formas, la mayoría de las veces, las enfermedades renales no presentan síntomas, por lo que es necesario, para diagnosticarla, realizar análisis de sangre y orina que serán solicitados en cada caso en particular.

Como guía básica, el especialista brinda una serie de recomendaciones que pueden ser consideradas las “10 reglas de oro” de la salud renal, avaladas por la Sociedad Internacional de Nefrología.

1 – Mantenerse en forma y activo. Realizar ejercicio ayuda a reducir la presión arterial y, por lo tanto, reduce el riesgo de enfermedad renal crónica.

2 – Mantener regularmente el control de su nivel de azúcar en la sangre. Aproximadamente la mitad de las personas con diabetes desarrollan algún grado de daño renal, por lo que es importante que las personas con diabetes hagan controles regulares de funcionamiento renal.

3 – Controlar la presión arterial. La hipertensión arterial es causa frecuente de daño renal y mucho más si se asocia a otros factores de riesgo como dislipemia o diabetes.

4 – Seguir una dieta saludable, rica en vegetales y mantener un peso adecuado; esto ayuda también a controlar la diabetes y otras enfermedades cardíacas que acompañan el daño renal.

5 – Moderar el consumo de sal.

6 – Mantener una adecuada ingesta de líquidos. Históricamente se dice de 1½ a 2 litros de agua al día, aunque no hay un valor exacto: este valor depende de la temperatura exterior, la actividad física, embarazo, lactancia. Aumentar la ingesta de agua facilita la eliminación de sodio y tóxicos por los riñones, lo cual disminuye notablemente los riesgos de desarrollar enfermedad renal.

7 – No fumar. El tabaquismo altera la vasculatura renal y potencia fuertemente a los otros factores de riesgo como dislipidemia, hipertensión arterial y diabetes en generar insuficiencia renal, además de aumentar el riesgo de cáncer de riñón.

8 – No utilizar fármacos antiinflamatorios por largos períodos de tiempo. Es conocido el daño renal de los denominados antiinflamatorios no esteroideos.

9 – Realizar un control de sangre y orina si presentan los siguientes factores de “alto riesgo”:

– Diabetes

– Hipertensión arterial

– Obesidad

– Miembros de la familia que padezcan una enfermedad renal.

10 – Como regla general, recordar que todo lo que afecta al corazón afecta a los riñones.

Y no olvidar la regla tácita en todo lo que comprometa la salud y el bienestar: acudir a la consulta médica ante la duda.

Artículo brindado originalmente por www.vidapositiva.com Fuente: Clarín.com

– VidaPositiva.com

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