Cómo afecta la falta de sueño tu metabolismo

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Las personas que sufren por insuficiencia de sueño, también son más propensas a padecer enfermedades crónicas como la hipertensión, diabetes, depresión.

Con los años, muchos estudios demostraron cómo la falta de sueño de calidad puede tener un gran impacto en nuestra salud. En 2014, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) por falta de sueño, lo llamaron una “epidemia de salud pública”, señalando que más de 50 millones de adultos estadounidenses sufren de un trastorno relacionado con el sueño.

“Cada vez más el sueño es reconocido como importante en la salud popular; la insuficiencia de sueño se relaciona con accidentes automovilísticos, accidentes industriales, errores médicos y en otros oficios. … Las personas que sufren por insuficiencia de sueño, también son más propensos a sufrir de enfermedades crónicas como la hipertensión, diabetes, depresión y obesidad, así como de cáncer, aumento de mortalidad, y reducción en calidad de vida y productividad”, indica el sitio Web del CDC.

El sueño es importante para restablecer, reparar y rejuvenecer los sistemas del cuerpo. Sin embargo, en una encuesta nacional llevada a cabo entre 2005 y 2007, casi un tercio de los encuestados dijeron que duermen seis o menos horas, en lugar de la cantidad recomendada como base regular de siete a ocho horas.

Las personas que sufren por insuficiencia de sueño, también son más propensas a sufrir enfermedades crónicas como la hipertensión, diabetes, depresión.

Muchas cosas, incluyendo factores en estilo de vida como el estrés y la ansiedad, factores nutricionales tales como la deshidratación y deficiencia de vitaminas y salud; otros como el dolor, falta del sueño, e incluso algunos medicamentos pueden contribuir a la privación del sueño. Y esto, a su vez, puede tener un impacto significativo sobre el metabolismo y el bienestar general.

Sueño y metabolismo

El proceso metabólico permite a nuestro cuerpo convertir los alimentos que ingerimos en energía, para su óptimo funcionamiento y salud. Nuestros cuerpos utilizan de inmediato el combustible generado por este proceso sin almacenar nada extra para el uso futuro; gran parte de ello es grasa.

Cuando su cuerpo no recibe suficiente descanso, pasará al estado de estrés, lo que puede contribuir fácilmente al aumento de peso y metabolismo lento.

La falta de sueño puede afectar directamente a las hormonas que regulan el azúcar en la sangre, al almacenamiento de grasa, apetito y a sentirse satisfecho. Por ejemplo, una hormona ghrelina elevada conduce al aumento del apetito, resultados de secreción de insulina en irregularidades de azúcar en la sangre que reducen la secreción de insulina y resulta en irregularidades de azúcar en la sangre y en el aumento de cortisol lo que contribuye a una mayor acumulación de grasa.

Un metabolismo debilitado, a su vez, puede hacer que se sienta más cansado y aumente su riesgo de obesidad, síndrome metabólico, diabetes, enfermedades del corazón, e incluso de desarrollar cáncer.

Encontrando balance

Aunque la genética juega un papel importante en cuán bien funciona el metabolismo de cada persona, lo mismo ocurre con el estilo de vida. Junto con el sueño, factores tales como hábitos alimenticios y  dietéticos, niveles de estrés y el ejercicio, pueden repercutir en la forma como su cuerpo ejecuta sus funciones esenciales.

Entonces, ¿qué se puede hacer para aumentar su metabolismo y obtener un mejor sueño en medio de un agitado estilo de vida? Tomando un enfoque integrador a mente, cuerpo y espíritu de bienestar, pueden ayudarle a crear un equilibrio óptimo para su salud y bienestar general. Estos son algunas recomendaciones que le ayudarán en su rutina:

1. Coma con mayor frecuencia pequeñas cantidades de meriendas y aperitivos para sostener niveles de energía y de azúcar en la sangre.

2. Disminuya o elimine alimentos altamente procesados, así como los que contienen azúcar, edulcorantes artificiales, conservantes y químicos.

3. Opte por más verduras de hojas verdes y proteínas magras. Manténgalas simples, naturales y frescas.

4. Incorpore en su dieta grasas saludables, como las que se encuentran en el aguacate y pescado. Reduzca al mínimo las grasas sólidas como margarina o manteca de cerdo, elimine grasas saturadas y transgénicos.

5. Beba mucha agua para mantenerse hidratado. Disminuya su consumo de cafeína y alcohol.

6. Elimine el consumo de tabaco y reduzca al mínimo exponerse a toxinas ambientales.

7. Permanezca en actividad y con una rutina de ejercicio regular durante todo el día.

8. Recuerde tomarse su tiempo para bajar su nivel de estrés, relajarse y divertirse.

Victoria Ann Diaz es una entrenadora certificada graduada del Instituto de Nutrición Integral de Salud. En su práctica como entrenadora Life Balance Consejera de Salud, apoya a sus clientes con un enfoque de vida consciente en la salud y bienestar. Para más información visite: LifeBalanceHealthCoach.com

Por Victoria Ann Diaz

redaccion@sohnetwork.com

 

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