Los beneficios de consumir las algas marinas

El oceanólogo Ignacio Beamonte Wayas de la empresa de algas marinas orgánicas Baja Kelp de Ensenada, Baja California, lleva más de 30 años haciendo conciencia de la necesidad de incluir minerales a nuestra alimentación, reabastecer los niveles perdidos de estos en nuestro organismo ya que nuestros suelos también están empobrecidos y la mayor parte de estos minerales se encuentran en el mar en donde son absorbidos por los vegetales marinos.

Comentó a Sonido de la Esperanza que es necesario una culinaria propia en México desde las diferentes algas marinas y dijo: ” Actualmente Chef´s de nuevas generaciones han encontraron formas novedosas y propias de incorporar las algas marinas en nuestra cocina mexicana, las algas marinas se están convirtiendo en la gastronomía de la salud y del bienestar en nuestro país, además de que es agradable a la vista y sabe muy sabroso”.

Ignacio Beamonte Wayas

Las algas marinas contienen alrededor de 30 minerales. Son una fuente rica en yodo, calcio, sulfuro y silicio. Además podemos encontrar otros minerales como el fósforo, hierro, sodio, potasio, magnesio, cloro, cobre, zinc, manganeso, y boro, entre otros. Entre las vitaminas que aportan están la vitamina C, E, D, K y el complejo B.

En la actualidad nuestra necesidad de yodo es cada vez mayor, ya que es fundamental para el desarrollo neurológico, desarrollo de la inteligencia, desarrollo del sistema inmunológico, entre otros.

Seis razones para consumir algas marinas

  1. Son excelentes para la digestión.

De hecho son tan buenas que muy pronto serán un ingrediente obligado en muchos alimentos funcionales para mejorar su perfil de fibras. Científicos de la Universidad de Newcastle, Inglaterra han investigado el alginato presente en todas las algas pardas y encontraron que fortalece la mucosa protectora del tracto digestivo, hace más lenta la digestión (haciendo que uno se sienta satisfecho por más tiempo), y conduce a que la energía contenida en los alimentos se libere más pausadamente (por lo que se la considera como de bajo índice glicémico). Además, es alta en fibras mucilaginosas.

Un estudio de la flora fecal en mujeres japonesas mostró que una ingesta elevada de algas marinas aumenta las bacterias amigables del intestino.

Las enzimas en algas como la Baja Kombu o Baja Arame que se agregan deshidratadas al agua del remojo final y del cocimiento de leguminosas, ayuda a pre-digerirlas y evitar las flatulencias que provocan.

  1. Son altas en nutrientes y bajas en calorías

Al leer el libro “Las Mujeres Japonesas no Envejecen ni Engordan” de Naomi Moriyama y William Doyle, Edit. Vermilion, se menciona que desayunar con sopa sazonada con miso con fideos y agregándole alga Wakamex o Baja Nori, solo agrega 30 calorías adicionales mientras que aporta un cargamento de minerales y elementos traza. Como dice el Nutriólogo Ian Marber de la clínica Food Doctor: “En el mar siempre existirá una reserva sostenida de minerales, justo aquellos que ya no obtenemos de los vegetales que crecen sobre nuestros suelos agrícolas empobrecidos”. La Baja Arame por ejemplo, es una fuente extraordinaria de calcio, hierro, yodo, magnesio y folatos, mientras que la Baja Nori es muy rica en complejo B y aminoácidos, de acuerdo a un estudio reportado en la Revista Británica de Nutrición.

  1. Mejoran la salud cardiovascular

Las algas pardas en general han demostrado prevenir la hipertensión como se ha reportado en la Journal of Nutrition. Investigaciones de la Universidad de Kyoto demostraron que las fibras de las algas pardas nivelaron la presión arterial y redujeron el riesgo de apoplejía.

Un estudio de 25 años sobre la población de Okinawa, la más longeva del mundo, que presumen arterias limpias, bajos niveles de colesterol y homocisteína (un compuesto que daña el corazón), demostró que las algas marinas estaban entre las 7-10 porciones de frutas y verduras que comen diariamente. De hecho su consumo de algas llega a constituir ¼ parte de su dieta total.

  1. Contienen propiedades desintoxicantes

Los aficionados a los Spa y quienes sufren de celulitis conocen los beneficios de la emplastoterapia de algas sobre su piel, pero ¿y qué pasa si también se las comen?

Un estudio de la Universidad McGill de Canadá, demostró que las algas son capaces de desintoxicar al cuerpo del isótopo de Estroncio radioactivo (de ahí que las ventas de algas se dispararon en Rusia con el evento de Chernobyl). Pero también ayudan a eliminar el Plomo y el Cadmio presentes en el humo de los cigarrillos y las emisiones de transportes y algunas industrias. Por ello es importante que el proveedor de verdura marina esté certificado para consumo humano.

  1. Ayudan a regular hormonas

Las algas contienen altos niveles de ligninas –sustancias que se convierten en fito-estrógenos dentro del cuerpo, y que ayudan a bloquear a los estrógenos químicos que predisponen a sufrir cáncer, en particular el mamario.

La Dra. Jane Teas de la Universidad de Harvard, publicó un estudio en que menciona que el consumo de algas pardas puede ser un factor en la baja incidencia de cáncer mamario en Japón, y ahora investiga los efectos de la verdura marina como un reemplazo hormonal natural en vez de las hormonas de síntesis. El Dr. Kat Arney del Centro de Investigación para Cáncer del Reino Unido, señala que se encuentran investigando los beneficios de protección contra el cáncer.

  1. Son tonificantes

Tanto en Irlanda como el Caribe existen bebidas y caldos con la reputación de tónicos o para la convalecencia. El director del curso de herbolaria del Colegio de Medicina China Integrada dice que “las algas pardas se usan para reducir la flema y ablandar endurecimientos; promueven la excreción urinaria y reducen la hinchazón y los edemas. Es folklore que esos caldos y bebidas poseen cualidades digestivas, vigorizantes y para aliviar la resaca”.

El Oceanólogo Ignacio Beamonte Wayas conciente de que las algas marinas no son algo familiar en nuestra dieta  pero aún así, nos recomienda incorporarlas a través de botanas como Sargazones (chicharrón de harina con algas) o Churritones, y alimentos tradicionales como totopos, tostadas y tortillas, o agregándolos a los frijoles y otras leguminosas así como para realzar sabores en caldos y consomés. Otra forma fácil es en bebidas y gelatinas, como sustitutos de sal, y para sazonar preparaciones para freír y empanizar. Además siempre se puede usar también como suplemento alimenticio mediante las cápsulas Kelproidan.

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Por Mayra Jaime

mayra.jaime@sohnetwork.com

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