Antes de una gran plaga, los dioses siempre envían a alguien para mostrarte cómo evitarla… ¡debes tener a esta clase de persona a tu lado!

0
191
Antes de una gran plaga, los dioses envían a alguien para mostrarte cómo evitarla. Debes tener a alguien así a tu lado (Foto: Pixabay)

A lo largo de la historia, a menudo, cuando las personas son moralmente corruptas, han hecho mucho mal y están a punto de ser eliminadas, los dioses y los budas siempre son misericordiosos con las personas, dándoles un codazo y despertándolas de diversas maneras para que cambien su corazón, abandonen la maldad y se acerquen a la bondad.

Para dar a la gente la oportunidad de arrepentirse, a veces se utiliza el método de que mueran los animales en lugar de las personas para despertar a la humanidad.

En el pasado había un pastor que pastaba sus ovejas a la orilla de una aldea. Un día el pastor, vio a una anciana muy triste llorando en una colina de tierra, mientras lloraba, dijo: «Hijos míos, ¿por qué no escuchas las palabras del anciano, tienes pecados demasiado grandes, cómo voy salvarte? Lloró durante mucho tiempo. El pastor de ovejas pensó: «Es mediodía y la anciana lloro tanto tiempo, debe haber sido que sus hijos no tienen amor filial hacia ella, voy a ver a qué familia pertenece y convencerla que regrese a su casa”.

Antes de que el pastor de ovejas pudiera llegar a la anciana, vio un torbellino que se elevaba en el aire, cuando miró en el cielo, se dio cuenta que era la Diosa Guanyin. El pastor de ovejas rápidamente se arrodilló y dijo: «Diosa misericordiosa puedo verte, soy tan afortunado, por favor, bendíceme». La Diosa Guanyin dijo: «No eres una mala persona. Dile a los aldeanos que han hecho cosas malas, como faltar al respeto a los dioses y a los Budas, robar, prostituirse, abusar de los ancianos, sus pecados son tan grandes que el cielo los castigará. Para darle una oportunidad de arrepentimiento dejaremos primero que mueran los animales por ellos».

El pastor de ovejas no se atrevió a ser desobediente y cuando volvió a su pueblo, fue de casa en casa, contando a unos y a otros y diciéndoles repetidamente que no debían hacer más malas acciones, pues de lo contrario, Dios los castigaría. La Diosa de la Misericordia dijo que para darnos la oportunidad de arrepentirnos, primero dejaría morir a los animales por la gente. Algunos se asustaron y dijeron que no volverían a hacer cosas malas. Algunos se rieron a carcajadas de esto y dijeron: «¿Dónde está la Diosa Guanyin, no será que estas mal de la vista o estás viendo visiones? No creo en esas cosas.

Después de eso, el pueblo comenzó a sufrir una plaga y todas las mulas, caballos, ganado, ovejas, cerdos, perros, gallinas y patos del pueblo murieron. Al cabo de unos diez años, el pueblo seguía sin dar muestras de arrepentimiento y continuaba haciendo cosas malas como siempre.

Ese día, el mismo pastor de ovejas vio a una anciana llorando en la gran colina. Mientras lloraba, dijo: «Hijos míos, ustedes son desobedientes, siguen haciendo cosas malas, el cielo ya no puede esperar más. Antes los animales se murieron por ustedes, pero ahora ¿quién morirá por ustedes? El pastor de ovejas pensó: «Tal vez sea la misma Diosa Guanyin» y se apresuró para ver más claro, pero solo vio un torbellino en el aire, levantó la cabeza y efectivamente vio a la Diosa Guanyin. El pastor de ovejas rápidamente se inclinó y dijo: «¡Oh mi Diosa, por favor, bendícenos y protégenos! Esta vez la Diosa Guanyin no dijo nada y desapareció.

En poco tiempo, la aldea comenzó a sufrir una peste, salvo la familia del pastor de ovejas y algunas otras familias que habían hecho buenas acciones. En la aldea la gente moría familia por familia, mientras la gente caminaba, trabajaba o dormía. Al principio había gente que llevaba y enterraba a los muertos, pero después las calles estaban llenas de muertos y nadie los llevaba ni los enterraba. El pueblo así desapareció.

La epidemia del virus del covid 19 actual también se debe a la corrupción moral de la humanidad que ha llevado al castigo y a la eliminación del hombre por el Cielo. Pero Dios es misericordioso con el hombre y siempre le da oportunidad una y otra vez. Si observas con atención, seguro que encuentras a alguien a tu lado que te dice como mantener un corazón de bondad y no seguir haciendo maldades, es muy posible que esta persona sea un enviado de Dios, para advertirte cómo evitar esta epidemia.

Editor y Reportero: Mu Shan
Versión original en chino: soundofhope.org

Nos interesa tu opinión, deja tus comentarios

comentarios