El lunes 1 de febrero, los militares birmanos detuvieron a la líder birmana, Aung San Suu Kyi y a varios altos funcionarios del mismo partido en una redada. La Casa Blanca instó al ejército birmano a cumplir con las normas democráticas y el Estado de derecho liberando a los detenidos.

Myo Nyunt, portavoz de la gobernante Liga Nacional para la Democracia de Birmania, confirmó el lunes que Aung San Suu Kyi, el presidente Win Myint y otros líderes fueron “llevados” en la madrugada por los militares, él cree que también podría ser detenido…

En respuesta al incidente de Birmania, la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki dijo en un comunicado que Biden había sido informado por el asesor de seguridad nacional Jake Sullivan. La Casa Blanca está consternada por la detención de Aung San Suu Kyi y otros funcionarios por parte del ejército birmano en un intento de interrumpir la transición democrática del país.

La declaración de la Casa Blanca instó a que «Estados Unidos se opone a cualquier intento de cambiar el resultado de las recientes elecciones de Birmania o de impedir la transición democrática del país, tomará medidas contra los responsables si no se revierten estas medidas».

El comunicado añadía: «Seguimos de cerca la situación y estamos con el pueblo de Birmania. Han soportado mucho sufrimiento en su búsqueda de la democracia y la paz».

La Liga Nacional para la Democracia de Aung San Suu Kyi ganó las elecciones de noviembre de 2020, pero los militares birmanos celebraron una rueda de prensa en la que cuestionaron el fraude masivo de los comicios.

Birmania puso fin a casi 50 años de dictadura militar en 2011. En las elecciones del 8 de noviembre 2020, la Liga Nacional para la Democracia obtuvo suficientes escaños en el parlamento para formar gobierno y celebrar una sesión parlamentaria el 1 de febrero 2021. Sin embargo, los militares birmanos lanzaron repentinamente un ataque.

La televisión militar de Birmania dijo que los militares llevan un año controlando el país y que las detenciones se hicieron en respuesta al fraude electoral del año pasado.

El país se encuentra ahora en estado de emergencia, con el ex vicepresidente y general retirado y U Myint Swe como presidente interino.

El ejército dijo que había pedido en repetidas ocasiones a la comisión electoral que publicara el censo electoral definitivo en respuesta a la votación fraudulenta en las elecciones del año pasado, pero que no había podido hacerlo. Los militares también dijeron que había 8,6 millones de casos de fraude electoral en toda Birmania.

En respuesta a las acusaciones, la Comisión Electoral federal emitió un comunicado en el que afirmaba que no hubo fraude en el recuento de votos ni doble voto en las elecciones.

Las comunicaciones en Nay Pyi Taw y Yangon están actualmente interrumpidas, la Radio y Televisión Nacional de Birmania (MRTV) no puede emitir, ha perdido su señal. Al mismo tiempo, las asambleas parlamentarias y nacionales de todas las regiones de Birmania están bajo control militar.

El 29 de enero 2021 se produjeron manifestaciones en Nay Pyi Taw, Yangon y Mandalay exigiendo una investigación sobre el fraude en las elecciones de 2020.

Reportero: Xiao Wen

Editora:  Zhang Lily

Versión en chino: https://www.soundofhope.org/post/469928?lang=b5

 

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