Se cancela el diálogo entre estudiantes y gobierno de Hong Kong

Cancelada reunión-Estudiantes y Gobierno de Hong Kong
Los manifestantes planean protestas masivas y legisladores pro-democráticos bloquearán el gasto público.

HONG KONG – Lo que podría haber sido la primera conversación sustancial entre los líderes estudiantiles y el gobierno de Hong Kong ha quedado trunca. El diálogo agendado para el viernes tenía como objetivo resolver la actual crisis y en última instancia lograr que los miles de jóvenes pro-democráticos y demás manifestantes dejaran las calles.

Decenas de miles de estudiantes han bloqueado las principales calles de Hong Kong en un esfuerzo por forzar al gobierno a dialogar sobre su deseo de elegir a los candidatos para jefe ejecutivo. La práctica actual implica que el líder de Hong Kong tenga que ser aprobado primero por Beijing.

Carrie Lam, secretaria en jefe de Hong Kong –líder del servicio civil – dejó en claro este jueves que las conversaciones estaban canceladas. “Realmente lamento que no podamos reunirnos mañana para lograr algún resultado constructivo”, dijo. Luego culpó a los estudiantes. Varias horas antes, los estudiantes habían realizado una conferencia de prensa para anunciar que habían unido fuerzas con el grupo original de Occupy Central, fundado por el profesor de derecho Benny Tai, el primero en proponer la idea de una desobediencia civil masiva en el centro financiero de Hong Kong.

El plan de Tai quedó desbancado cuando estudiantes secundarios y universitarios hicieron huelga de clases y luego salieron a las calles. Ahora son la principal fuerza de ocupación en el distrito de Almirantes, donde están ubicadas las sedes gubernamentales en Hong Kong. Un campamento improvisado, aunque prolijo y pacífico, bloquea una autopista de 10 carriles.

Parte de la recién formada coalición que anunciaron los estudiantes incluye a legisladores pro-democráticos. Alan Leong, líder del Partido Cívico, por ejemplo, dijo que tanto él como sus colegas tienen la intención de comenzar a bloquear, en el Comité de Finanzas, algunas solicitudes pendientes del gobierno, excepto las relacionadas a las condiciones de vida básicas y otros temas de emergencia.

El hecho de que la coalición elevara los alcances de la protesta, como parte de un intento de mantener la presión sobre el gobierno, fue lo que, según dijo Carrie Lam, la llevó a concluir que el diálogo no sería fructífero.

Poco después de que Lam expresara que estaba “decepcionada” con los estudiantes, estos realizaron otro acto en la autopista y pidieron que el viernes hubiera una masiva concurrencia en las calles.

“Ya sea bajo los puentes o frente a la oficina del jefe ejecutivo, o en el Parque Tamar, todos son buenos lugares para acampar y establecer un campamento a largo plazo, y así presionar al gobierno”, dijo Alex Chow, secretario general de la Federación de Estudiantes de Hong Kong y la cara visible de los activistas.

 

“Falsa democracia”

Las probabilidades de que las conversaciones tuvieran algún resultado concreto siempre fueron bajas, pero intentar el diálogo con los líderes de Hong Kong era el único canal de los estudiantes para influenciar a las autoridades de Beijing, que en definitiva están detrás del gobierno de la ciudad.

Al momento, el jefe ejecutivo de Hong Kong –en definitiva, su alcalde– es elegido por un comité compuesto por funcionarios chinos cuya selección depende de a quién le deben lealtad dentro de Beijing.

En 2007, el régimen chino dijo que el sufragio universal “podría” ser utilizado para elegir al jefe ejecutivo en 2017, una declaración que los activistas democráticos de Hong Kong ahora exigen que se cumpla.

En respuesta, Beijing dijo a fines de agosto que todos los votantes de la ciudad elegirán al próximo jefe ejecutivo. Un nuevo comité electoral de Beijing efectivamente controlaría y presentaría a los votantes un pequeño número de candidatos pre-seleccionados.

La juventud políticamente consciente de Hong Kong rechazó esta idea por considerarla una “falsa democracia”, y están frustrados con las políticas del gobierno, que cada vez parecen favorecer más los intereses de los funcionarios en Beijing en vez de los del pueblo de Hong Kong.

Esto se refleja más intensamente en algunos precios de bienes raíces, pero también en la gran influencia de Beijing sobre la prensa, sus intentos por invadir el sistema educativo de Hong Kong y a su famoso servicio civil independiente –un legado del pasado de colonia británica de Hong Kong– y la gran influencia de los magnates afines a Beijing en la economía de la ciudad, mientras que los graduados universitarios y los jóvenes luchan por llegar a fin de mes.

Perspectiva y actitud

De cierta manera, las preocupaciones de los estudiantes tienen que ver con la perspectiva y la actitud del gobierno de Hong Kong. Ellos piden que Leung Chun-ying, el jefe ejecutivo, represente genuinamente sus intereses ante Beijing, e instan a que la Central del Partido permita una interpretación más flexible de la Ley Básica, la mini-constitución de Hong Kong, lo que llevaría a un proceso que produciría un líder más representativo.

“Si al menos salieran, sentiríamos que están dispuestos a conversar. Pero ahora que se rehúsan, solo hacen que la situación empeore”, dijo Harmony Li, administrativa de 26 años de edad.

“El gobierno tiene la responsabilidad de proponer soluciones que respondan a las aspiraciones de una verdadera democracia y del sufragio universal”, dijo Alex Chow, líder estudiantil.

Los manifestantes sienten que el gobierno está solamente representando los intereses de Beijing ante ellos, ofreciendo consejos incompletos y falsos, lo que resulta en una actitud más dura por parte de las autoridades centrales. Un diálogo “sincero” por parte del gobierno aliviaría parte de su frustración, comentan los estudiantes.

Las autoridades de Hong Kong intentan evitar que los estudiantes utilicen la amenaza de la ocupación para aumentar su poder de negociación.

“No debemos permitir que este diálogo se relacione con el movimiento Occupy Central”, dijo la secretaria en jefe Lam en respuesta a una pregunta. “En otras palabras, ellos no pueden afirmar que solo se retirarán cuando tengan este diálogo o cuando tengan asegurado algo sustancial del diálogo. Son dos cuestiones distintas”.

Tracy Chung, estudiante universitaria especializándose en política que ha participado de las protestas casi todos los días, dijo que “la verdad es que solo hablan con nosotros porque ocupamos las calles. Si no lo hiciéramos, no hablarían con nosotros en absoluto”.

“No tenemos miedo de las amenazas”, dijo Naomi Ku, reciente graduada universitaria. “Es ilegal que estemos así en las calles, pero no es incorrecto”.

Por Matthew Robertson – La Gran Época

redaccion@sohnetwork.com

 

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