Colombia pide prepararse ante un Niño con mayor sequía y falta de agua en toda la región

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Las autoridades alertan a los sectores afectados, incluyendo el sector hidroenergético, para que tomen las medidas pertinentes y activen sus planes de contingencia.

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TUNJA, Colombia – La posibilidad de ocurrencia del fenómeno del niño, pone en alerta a autoridades de América Central y Sudamérica. Colombia pidió tomar medidas ante posibles problemas de sequía o falta de agua en la región.

“El Niño, Oscilación del Sur” (ENOS) por su acrónimo en inglés ENSO (El Niño- Southern Oscillation) es la interacción de un fenómeno oceánico-atmosférico, que ocurre en la región del océano Pacífico tropical, aproximadamente cada 2 a 7 años, según lo indica Instituto Oceanográfico de la Armada Ecuatoriana (INOCAR), en su página oficial.

El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales de Colombia. (IDEAM) publicó un documento el 30 de junio donde expone las consecuencias por la ocurrencia de este fenómeno. El impacto está relacionado con la vulnerabilidad de los recursos naturales de las diferentes actividades y regiones, así como de los sectores productivos nacionales y locales.

Las consecuencias se sienten en el sector de abastecimiento de agua para consumo humano por reducción de la oferta hídrica; en el Ambiental se incrementan los incendios forestales; por déficit hídrico se afecta el sector agropecuario; en el de salud porque se incrementan las enfermedades tropicales como las infecciones respiratorias agudas, la tuberculosis, la malaria, la fiebre amarilla, el cólera y el dengue.

También se ven afectados el sector hidroenergético porque los sistemas hidrográficos donde se encuentran los embalses del sistema energético se reducen.

Ante este panorama las autoridades alertan a los sectores antes mencionados para que tomen las medidas pertinentes y activen sus planes de contingencia. Para lo cual se han desarrollado diversas organizaciones oficiales y académicas que estudian el fenómeno y coadyuvan en elaboración de planes y acciones de prevención para evitar tragedias e impactos sociales y económicos de las regiones afectadas.

Una de las primeras referencias del fenómeno en Colombia se dio en 1982-1983, posteriormente en 1991-1992 las intensas sequias llevaron a una crisis al sector energético por el bajo nivel de las represas hidroeléctricas lo que incluso llevó a modificar el uso horario, adelantándolo para aprovechar las horas día. La última afectación crítica es la sucedida en 2009-2010, como lo apunta el Ideam

“Nuestra comprensión de El Niño y La Niña ha mejorado significativamente en los últimos años, lo que nos ha permitido crear servicios climáticos muy útiles para la sociedad. Gracias a la emisión temprana de avisos, los gobiernos del mundo entero han contado con tiempo suficiente para elaborar planes de contingencia a fin de hacer frente a los posibles efectos”, comentó el Secretario General de la OMM Michel Jarraud, según la OMM.

“Seguimos siendo vulnerables a esta fuerza de la naturaleza, pero podemos protegernos preparándonos mejor”. agregó Jarraud.

Llegada del niño

Existe un 60 por ciento de probabilidad de que entre junio y agosto se esté instalando plenamente un episodio de El Niño, y esa probabilidad será de entre 75 y 80 por ciento para el período de octubre a diciembre, según el Boletín El Niño/La Niña publicado por la Organización Meteorológica Mundial (OMM) el 26 de junio de 2014.

“Las predicciones de los modelos y las opiniones de los expertos sugieren que durante los próximos meses continuaran aumentando la temperatura de las aguas de las zonas central y oriental del océano pacifico tropical, alcanzando temperaturas máximas durante el último trimestre del año 2014”, destacó el informe del Centro Internacional para la investigación del fenómeno del niño “CIIFEN”, con misma fecha.

El fenómeno del Niño debe su nombre a pescadores peruanos que relacionaron su presencia en fechas navideñas a finales de diciembre con la celebración de la venida del niño Jesús.

La fase opuesta del fenómeno se denomina, la Niña se refiere al enfriamiento periódico de la temperatura de la superficie del mar en las partes oriental y central del Pacífico ecuatorial. Constituye la fase fría del ciclo del ENOS.

El Niño se refiere a las temperaturas de la superficie del mar, superiores a la media que se dan periódicamente en las partes oriental y central del Pacífico ecuatorial. Constituye la fase cálida del ciclo del ENOS, según lo indica la Organización meteorológica mundial.

Los fenómenos del Ciclo ENOS son el resultado de la interacción entre la atmósfera en esta región oceánica; su ocurrencia produce fuertes perturbaciones sobre la circulación atmosférica global y sus efectos climáticos tienen dramáticas implicaciones socioeconómicas y ambientales en casi todo el planeta, según el instituto colombiano IDEAM.

Por Ramiro Ortiz – La Gran Época

redaccion@sohnetwork.com

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