Pensar en comer ayudaría a bajar de peso

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Según investigadores con la imaginación se podría disminuir los antojos y los fuertes deseos por la comida.

Una nueva investigación encontró que imaginar comer puede inducir a comer menos. Según los investigadores, el hallazgo podría llevar a dietas más saludables y un mejor tratamiento para las adicciones.

¿Qué pasa cuando nos acostumbramos a algo? Para los científicos significa que nos habituamos. Por ejemplo, cuando entramos a una habitación con luz muy brillante, minutos después, la luz parece normal.

Carey Morewedge, investigador de la Universidad Carnegie Mellon, usa la comida como ejemplo. “Cuando comes la primera galleta, vas a tener un deseo fuerte, y vas a tener una respuesta fisiológica más fuerte a esa primera galleta, que cuando comes la quinta o la decima”.

Pero, qué tal si en vez de comer las 5 o 10 galletas ¿sólo se imagina que las está comiendo? Se acostumbraría o tal vez perdería el interés, o quizá todo ese comer “mentalmente” solo estimular más su apetito.

Para descubrirlo, Morewedge y sus colegas hicieron experimentos proponiendo a voluntarios que se imaginaran comiendo distintas cantidades de chocolate. Y, a manera de control, a otros se les pidió que solo imaginaran que movían la comida de lugar u otras acciones. Luego se les ofreció chocolates reales a todos.

“Encontramos que los participantes que imaginaron comer 30 chocolates, comieron menos chocolates que los participantes que se imaginaron comiendo 3. Mientras que otros participantes que se imaginaron moviendo el chocolate o realizando cualquier tarea no relacionada, no vieron afectada, de ninguna manera, la cantidad que comieron”.

En caso de que el chocolate no sea debilidad, los investigadores hicieron un experimento similar con queso y obtuvieron resultados similares. Pero pensar en la comida no afectaría el deseo, en cambio, pensar en comer, sí.

Esta habituación sucede muy rápidamente, más rápido que la respuesta que recibimos de nuestro sistema digestivo que nos dice cuándo parar si hemos comido demasiado.

Morrewedge dice que esto no es solamente un descubrimiento, tiene una potencial capacidad de aplicación práctica.

“La adaptación sucede tan rápidamente que podría ayudar a la gente a regular su consumo de comida y tal vez nos ayude a desarrollar un comportamiento que intervengan en reducir la ingesta de comida no saludable y nos ayude a reducir nuestros antojos de estos alimentos, para así poder preparar opciones de comida más saludable de antemano”.

Y el estudio no solo se limita a la comida. Carey Morewedge dice que el mismo acercamiento puede servir para ayudar a personas a reducir el uso de cigarros, alcohol o drogas ilegales.

VOA

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