Comité del Premio Nobel responsabilizó a China por la muerte de Liu Xiaobo

El Gobierno chino tiene “una gran responsabilidad” en la muerte del intelectual chino Liu Xiaobo, según el Comité Nobel, que mostró su “gran tristeza” por el fallecimiento prematuro del disidente, señaló su presidenta, Berit Reiss-Andersen.

El Comité que le premió con el Nobel de la Paz en 2010, considera además que las noticias sobre su estado de salud antes de su liberación fueron recibidas “entre silencios y reacciones tardías” en todo el mundo, aunque finalmente Francia, Alemania, toda la Unión Europea y Estados Unidos pidieron su puesta en libertad incondicional.

“Es un hecho triste, perturbador que los representantes del mundo libre, que tienen la democracia y los Derechos Humanos en alta estima, titubeen a la hora de defender esos derechos“, indica el texto.

Fuente: 20 minutos

Reiss-Andersen argumentó, asimismo, que a pesar de haber sido trasladado a un hospital, a finales de junio, estaba aislado y, por tanto, no podía recibir el tratamiento médico adecuado.

El Comité recordó que, al otorgarle el Nobel de la Paz, se distinguió su compromiso y su lucha por la democracia y sus esfuerzos por aplicar los Derechos Humanos fundamentales garantizados en los instrumentos internacionales, así como en la Constitución de la República popular de China.

El comunicado de este jueves 13 de julio, difundido al conocerse la noticia de su muerte, sigue al emitido el 26 de junio, donde se expresaba la satisfacción por la liberación de Liu, aunque ya entonces se defendía que nunca debió ser encarcelado porque solo ejerció su “libertad de expresión”.

El Comité destacaba su incansable lucha por la democracia y los derechos humanos en China y aseguraba que había pagado un alto precio por su compromiso.

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Liu, condenado a once años de cárcel por incitar a la subversión, fue galardonado en 2010 con el Nobel por su lucha no violenta por los Derechos Humanos fundamentales en China, una decisión que llevó a este país asiático a romper lazos con Noruega, donde está el Comité del Premio Nobel de la Paz.

En la ceremonia de entrega del galardón, su silla permaneció vacía, ya que Pekín no le autorizó a viajar para recibir el prestigioso galardón.

Pekín y Oslo anunciaron el pasado diciembre la normalización de sus relaciones tras una reunión en el país asiático entre el primer ministro chino, Li Keqiang, y el ministro de Asuntos Exteriores noruego, Børge Brende.

Por su parte, la organización Human Rights Watch criticó la “crueldad” mostrada por el Gobierno y recordó que la última vez que un nobel de paz murió en prisión, bajo custodia de un Estados, fue en 1938 en la Alemania nazi. En un comunicado aseguran que refleja el maltrato que reciben “los defensores pacíficos de los derechos humanos y la democracia.

El Gobierno de Alemania lamentó su muerte y calificó a Xiaobo como un “héroe de la democracia”. Resaltó su resistencia no violenta y destacó que le pidieron a China algunas medidas humanitarias ante la grave enfermedad que padecía.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Rex Tillerson, expresó que Liu XIaobo “dedidcó su vida a mejorar la humanidad”. Además, solicito que su esposa, quien permanece en arresto domiciliario, sea liberada y le permitan dejar el país.

Las Naciones Unidas y su secretario general, Antonio Guterres, lamentaron la muerte del activista y se sumaron a la petición para que sean respetados los derechos de los defensores de derechos humanos en China.

Fuente: Caracol

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