La conferencia anual de Falun Gong se celebró en el Barclays Center de Nueva York

(Dai Bing/La Gran Época)

Unos 8.000 cultivadores de la práctica espiritual china viajaron de todas partes del mundo para participar en una conferencia de intercambio de experiencias a gran escala.

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NUEVA YORK – El martes, el Barclays Center de Brooklyn estuvo lleno, pero la ocasión no fue por un juego de pelota. En su lugar, se estima que 8.000 estudiantes de la práctica espiritual china Falun Gong, viajaron de todas partes del mundo para participar en una conferencia de intercambio de experiencias a gran escala, conocida en chino como ‘Fahui’.

El intercambio de experiencias en torno a la práctica de Falun Gong es un componente central de la disciplina tradicional, que fue iniciada en China en 1992 y, para finales de la década había ganado más de 70 millones de practicantes antes de que el Partido Comunista Chino lanzara su brutal persecución que continúa hasta estos días.

Un punto destacado del día por muchos, fue la presencia del Maestro Li Hongzhi, fundador de la práctica, que pronunció un discurso y respondió a preguntas de sus estudiantes durante cerca de dos horas antes del receso del almuerzo. Maestro, es un título común para dirigirse a quienes enseñaban qigong, y que eran libres de enseñar la cultivación de mente y cuerpo, como Falun Gong, en China, antes de 1999. El Maestro Li vive en Estados Unidos desde 1997.

Beneficios para la salud

Yan Niulan, de 70 años, fue una entre una docena de practicantes de Falun Gong, que el martes se dirigió al grupo con sus propias experiencias personales. Vistiendo una diadema azul con lentejuelas y una brillante chaqueta de punto de lana blanca, explicó cómo había empezado a practicar Falun Gong en medio de una grave crisis de salud hace muchos años – y de cómo la práctica le ayudó a recuperarse rápidamente de un derrame cerebral. Yan explicó cómo fueron sanadas sus múltiples fracturas de huesos y hemorragias internas, a través de persistir en la práctica.

“No sé por qué, pero cuando por primera vez vi los videos de Falun Gong, me hicieron llorar”, dijo Yan, hablando en chino. Se refería a los videos de las conferencias que el Maestro Li dio en China en la primera mitad de la década de 1990, que forman la base de enseñanzas de esta práctica. El martes, muchos practicantes expresaron lo que sentían acerca de la fuerza moral de las enseñanzas de Falun Gong, diciendo que los principios del universo son verdad, compasión y tolerancia, y que el propósito de la vida es crecer de acuerdo con esos principios.

Desde ese día, Yan dijo que trata de usar la mayor parte de su tiempo libre para hablarle a la gente de China sobre la persecución a Falun Gong. Esto incluyó superar obstáculos, como el de aprender a usar una computadora – algo que jamás pensó poder hacer– lo hizo con el fin de hacer llamadas telefónicas a China.

Hablando de los hechos a la gente

Mientras que Falun Gong era muy bien conocido en China continental durante la década de 1990, el Partido Comunista comenzó una feroz campaña para difamar y calumniar a la práctica a inicios de la persecución, según el Centro de Información de Falun Dafa.

De forma similar a como los terratenientes, capitalistas, intelectuales y otros, fueron una vez etiquetados, discriminados y perseguidos durante la historia comunista china, el Partido también intentó manchar a Falun Gong ante los ojos del público, en parte, para facilitar abusos de los derechos humanos inherentes en la campaña a perpetrarse.

Muchas de las experiencias compartidas por los practicantes de Falun Gong expusieron cómo superar los obstáculos en la mente de los chinos para que aprendan la verdad sobre Falun Gong.

Algunos practicantes vinieron desde China, especialmente para este Fahui. Entre ellos, la señora Zhang (no es su nombre real), una campesina de las afueras de un pequeño pueblo en la provincia de Jilin. Ella tiene 71 años de edad, pequeña, y llevaba una radiante sonrisa en un rostro curtido. La Sra. Zhang está retirada, pero durante décadas cultivó y cosechó maíz en China. Su hijo, William Liu, un ingeniero con sede en Michigan, le compró un billete de avión y la ayudó a traducir su vernáculo dialecto al mandarín estándar.

Zhang primero aprendió Falun Gong en 1998, en el apogeo de su popularidad y reconocimiento público en China. “Leí el libro en una noche y de inmediato supe que era bueno”, dijo, refiriéndose a Zhuan Falun, las enseñanzas centrales de la práctica. La Sra. Zhang explicó cómo utiliza las oportunidades en la vida cotidiana para encontrar a otros chinos y hablarles acerca de Falun Gong.

“¡Qué hermosos niños tienes!”, dijo ella, demostrando la forma en que da inicio a una conversación en su ciudad natal. La charla luego gira hacia la naturaleza del Partido Comunista, que según explica la señora Zhang, es un régimen político injusto. Ella entonces explica que Falun Gong es bueno, pacífico, e injustamente perseguido.

Por Matthew Robertson – La Gran Época

redaccion@sohnetwork.com

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