“Human Harvest” (cosecha humana), dirigida por Leon Lee, fue producida en 2014 con una duración de 52 minutos y producida por Flying Cloud Productions que investiga el comercio de órganos en China.

Poster del documental “Cosecha humana”, sobre el tráfico ilegal de órganos en China.

Ahora ha sido difundida en todo el mundo y la podrá disfrutar en la noche temática de RTVe Televisión el próximo sábado 26 de Septiembre a las 23:00 hrs tiempo de España.

Human Harvest” se centra en la sustracción de órganos de practicantes de Falun Gong, una disciplina espiritual china, por parte de los hospitales militares y civiles chinos. Falun Gong, que consiste de ejercicios de meditación y enseñanzas morales, ha sido perseguido en su patria China desde el 20 de Julio de 1999.

La campaña contra Falun Gong ha protagonizado la detención arbitraria, reeducación ideológica forzada, tortura generalizada en custodia, y miles de muertes debido a esa  tortura.

“Human Harvest” es una exploración extensa y detallada de las alegaciones, pruebas, y la conclusión del asesinato en masa de prisioneros de conciencia de Falun Gong en China, a partir de alrededor del año 2000. Incluye entrevistas con médicos, investigadores, sobrevivientes de los campos de trabajo, y receptores de los órganos, construyendo una visión global de cómo el crimen tomó forma, e incluso cómo todavía puede continuar.

Foto: Imagen de la película “Human Harvest”

Es difícil saber si la sustracción y asesinato está sucediendo en este momento, dada la falta de transparencia en torno a los hospitales militares chinos y al sistema de trasplantes. Los investigadores dijeron que alrededor de 60.000 practicantes de Falun Gong fueron asesinados por sus órganos del 2000 al 2008. Las entrevistas con los supervivientes de los campos de trabajo hasta el 2013, conducido por el periodista Ethan Gutmann, indican que las actividades de la sustracción de órganos pueden haber continuado al menos hasta entonces.

Un elemento de la evidencia, en el que el documental profundiza, es la sustracción de los órganos de las víctimas antes de que estén muertos, lo que resulta en la muerte del donante.

Este método produce el órgano más fresco, dado que cada minuto que un riñón, hígado o corazón no está siendo irrigado con sangre fresca, su calidad empeora. Esto significa que el órgano se retira mientras el corazón de la víctima todavía está latiendo, y que mueren a causa de la pérdida de sangre y el trauma posterior. Se cree que los relajantes musculares y anestésicos que se utilizan a menudo sedan e inhabilitan a la víctima.

Sigue siendo el único lugar en el mundo donde se puede obtener un corazón y un pulmón en menos de una semana. Durante años, China decía obtener estos órganos de presos ejecutados. Pero cuando los expertos compararon el número de trasplantes realizados con el número de personas ejecutadas, se encontraron con una gran discrepancia. En China cada año tienen lugar entre dos mil y ocho mil ejecuciones, un número muy superior al de todos los países del mundo juntos. Pero eso sigue siendo insuficiente para los diez mil órganos, que según dicen se trasplantan. ¿De dónde proceden estos órganos?

En este documental, los nominados al premio Nobel de la Paz David Matas y David Kilgour a través de numerosas investigaciones revelan que los presos de conciencia, incluidos practicantes de Falun Gong, tibetanos y cristianos, han sido asesinados para obtener sus órganos, y creen que los practicantes de Falun Gong han sido las víctimas principales, ya que en la actualidad forman la mayor población de presos de conciencia de China, y se han convertido en reserva de donantes vivos.

Las clínicas chinas a menudo dicen que su principal fuente de ingresos es la unidad de trasplantes. Y en sus páginas web decían que cobraban 30 mil dólares por una córnea; 60 mil dólares por un riñón; 150 mil dólares por un corazón.

Matas y Kilgour se entrevistan con los médicos forzados a retirar órganos de presos políticos cuando todavía están vivos; con los presos de conciencia, sometidos a repetidos análisis de sangre para crear una reserva de donantes vivos, y con las clínicas de los hospitales, que admiten no tener ningún problema para obtener donantes “vivos” de órganos. Una investigación reveladora del comercio y la sustracción de órganos en China.

*David Kilgour y David Matas, defensores de derechos humanos canadienses, fueron nominados al Premio Nobel de la Paz en 2010 por su trabajo relacionado con la investigación sobre sustracción de órganos a practicantes vivos de Falun Gong en China.

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