Cualias: la conciencia del “yo” en el cerebro

Cuando somos conscientes de nuestra existencia, en nuestro cerebro se produce una particular situación, propia de los seres de mayor complejidad

Existen muchos estudios filosóficos que intentan dar claridad al concepto del “yo” y también hay planteamientos desde diferentes ramas de la ciencia que se han centrado en este tema.

Los resultados obtenidos por estudiosos en neurociencias algunas veces suelen ser ambiguos, porque la complejidad estudiada sobrepasa la capacidad de los instrumentos usados.

Sin embargo, hay investigaciones que van más allá de las típicas propuestas y de muchas maneras logran dar luces sobre la situación real de la conciencia humana reflejada en el cerebro.

Rodolfo Llinás es un fisiólogo colombiano especializado en estudios unicelulares quien se interesa por la integración neuronal y la transmisión sináptica. Este hombre de ciencias fue director del departamento de fisiología y neurociencia de la escuela de medicina de la Universidad de Nueva York.

Hace unos años, Rodolfo Llinás empezó una serie de investigaciones sobre el origen de la conciencia, tomando como punto de partida la integración celular y la conformación de organismos complejos.

Entre muchas de sus conclusiones satisfactorias, una de las más relevantes es que sin la interiorización del ambiente, la formación o aglomeración neuronal, en un sistema tan complejo como el cerebro, no tendría razón.

En virtud a ésta conclusión, Llinás pudo determinar dos condiciones predominantes en la función neuronal que determina el sentido del “yo”.

La primera condición y la más básica son los PAF o patrones de acción fijos, los cuales se manifiestan como actos “reflejos” que no se apoyan en una conciencia plena, sino en actos modulados por el cuerpo de forma automática.

La segunda condición son las cualias, éstas son eventos neuronales que se manifiestan como actos de conciencia en el individuo.

Cuando se analiza en profundidad la función que desempeñan las cualias, es curioso llegar a la conclusión de que este propio análisis o reflexión se manifiesta, en términos neuronales, como… ¡una cualia!

En conclusión; los actos concientes, nuestras acciones reflexivas y nuestra capacidad de interiorización pueden ser interpretados como el reflejo de las cualias funcionando en nuestro cerebro; por el contrario, nuestras acciones impulsivas y actos inconscientes se reflejan como –PAF- patrones de acción fijos, los cuales son una característica predominante en los seres menos desarrollados o de menor complejidad, ellos viven en ausencia de cualias.

Te puede interesar:

Por Sebastián Puerta – La Gran Época

redaccion@sohnetwork.com

Nos interesa tu opinión, deja tus comentarios

comentarios