De esclavas del régimen norcoreano a “cerdas” en China

El martes, los Estados Unidos incluyeron a China en su lista negra de traficantes de personas, en el mismo rango que, entre otros 21 países, está Corea del Norte.

Como indica su informe anual sobre tráfico de personas, la inclusión se debe, en gran medida, a una complicidad entre ambos países para sostener una red de tránsito especializada en la explotación de ciudadanos norcoreanos.

Como explicó el jefe de la diplomacia estadounidense, Rex Tillerson, el Departamento de Estado degradó a China ,”en parte, porque no ha tomado medidas serias para poner fin a su complicidad en el tráfico de seres humanos, incluyendo a los norcoreanos sometidos a trabajos forzados”.

Gracias a estos trabajadores forzados enviados a China y a Rusia, “Corea del Norte recibe cientos de millones de dólares por año (…). Eso no puede continuar”, agregó.

Varias víctimas del tráfico de personas que han logrado escapar de su cautiverio han compartido las horripilantes experiencias que han tenido que padecer como consecuencia de este oscuro negocio, algunas de ellas retratadas en la autobiografía titulada Querido Líder, escrita por un desertor de Corea del Norte llamado Jang Jin-sung.

Jang Jin-sung

Jang Jin-sung

En el libro, un agente de bolsa que ayuda a desertores del país comunista a llegar desde el noreste de China a Corea del Sur llamado Shin Gwang-ho explica cómo varios norcoreanos arriesgan su vida cruzando la frontera para solo encontrar una miseria igual o peor del otro lado.

En China, hay menos mujeres que hombres, y en algunas aldeas no hay mujeres siquiera. Estos hombres no pueden casarse, a menos que tengan dinero… Entonces, hay hombres que se dedican a secuestrar a mujeres norcoreanas apenas cruzan la frontera con China. Mucha gente que habla coreano en la frontera tiene conexiones con organizaciones criminales”, explicó Shin.

¿Saben cómo llaman a las mujeres norcoreanas aquí?“, preguntó Shin desde su casa en el noreste chino.

Kim Jong-un visitando una granja de cerdos de la Fuerza Aérea del Ejército Popular Coreano

Kim Jong-un visitando una granja de cerdos de la Fuerza Aérea del Ejército Popular Coreano

Cerdas”, contestó. “En el campo chino, los cerdos son valiosos, así que la gente llama a las mujeres ‘cerdas’. Son clasificadas según su edad y apariencia. Una ‘cerda’ de primera categoría puede conseguirse por alrededor de 200.000 won; la segunda categoría se vende a 150.000 won; y la categoría tres puede costar 100.000 won. Los brokers, que actúan como intermediarios, cobran la mitad del precio de venta como honorarios. Categoría uno es equivalente a alrededor de USD 1.500″.

“Si te venden a ese precio, por lo menos vas a una mejor vivienda. Debajo de ese monto, las mujeres son llevadas a campos muy remotos o son casadas con hombres discapacitados que no pueden encontrar esposas. Pasan el resto de sus vidas pudriéndose. El campo aquí es un lugar miserable”.

Algunas mujeres son encadenadas toda la noche para que no puedan escaparse. “Piénsalo: un campesino que ha comprado una mujer ha hecho una gran inversión, y estas mujeres norcoreanas ya fueron suficientemente atrevidas como para cruzar la frontera. ¿Crees que no se escaparían? Bueno, sí, ellas continúan escapándose, y porque todos saben esto, son mantenidas con cadenas, por lo menos hasta que hayan tenido su primer bebé“, agregó.

Así como la mayoría de las mujeres son capturadas para ser vendidas con fines sexuales, los hombres norcoreanos también corren el riesgo de ser utilizados por traficantes en China.

“Mientras que la mayoría de las mujeres norcoreanas son vendidas, los hombres norcoreanos poseen dos destinos posibles. O son capturados y devueltos a Corea del Norte; o, si tienen suficiente dinero y un agente decente, eventualmente llegan a Corea del Sur. Pero a los ojos de los traficantes, las mujeres aquí valen por lo menos 150.000 won cada una”, dijo Shin, quien asistió a Jang Jin-sung cuando él desertó.

“Ustedes dos tienen mucha suerte. Si hubieran conocido al tipo de gente equivocado, podrían haber sido tomados como rehenes hasta que los espías surcoreanos pudieran producir suficiente dinero para el rescate“, le dijo Shin a Jang y a su amigo cuando escaparon.

Las rutas más transitadas de los desertores norcoreanos a Corea del Sur

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Una de las víctimas que conoció Jang durante su arduo camino a Corea del Sur era una niña de tan solo 16 años de edad que cargaba una beba en sus brazos. La niña había logrado escapar de su dueño, pero él le había dejado un recuerdo.

“Me desmayé. Cuando ese bastardo me compró, yo tenía 14 años. No sabía nada. Él comenzó a sacarme la ropa. Un monstruo de mediana edad. ¿Sabes qué ocurrió ese día? Comencé a llorar porque tenía miedo. Luego su madre y su hermana entraron a la habitación. Me sujetaron los brazos y las piernas y me quitaron la ropa interior”, contó la niña entre lágrimas.

“Luego, sabes qué, mientras mi suegra y mi cuñada me sujetaban, ese viejo monstruo, él abusó de mí frente a ellas“, agregó. “Después me desmayé. Luego, mi pobre Jung-hyun, mi Jung-hyun nació ciego. Por ese maldito monstruo”.

Mujeres protestan contra la opresión a los norcoreanos en China

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Según el agente, hay alrededor de 100.000 norcoreanos capturados, “en el limbo”, en China. Sin embargo, otras fuentes reportan que esa cifra podría estar más cercana a los 200.000.

Fuente: Infobae

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