Los investigadores independientes David Matas y David Kilgour estiman que unas 250 personas tendrían que ser asesinadas diariamente para alcanzar en un período tan corto la cifra de entre 60.000 y 100.000 trasplantes por año en China

El lunes 20 de febrero, en el Congreso de los Diputados en España, David Kilgour, ex-Secretario de Estado, y David Matas, abogado de derechos humanos, acompañaron a Carlos Iglesias, representante legal de DAFOH (Médicos contra la Sustracción Forzada de Órganos), en la entrega de 250.000 firmas, reunidas en España, que piden el fin de la extirpación forzada de órganos a presos de conciencia, y otras atrocidades en China.

De izq. a der.: Carlos Iglesias de DAFOH, el abogado canadiense David Matas, el investigador David Kilgour y la Sra. Chris Zhao, víctima de las torturas en China, el 20 de febrero de 2017, Madrid, España. (La Gran Época)

En custodia del Congreso de los Diputados, sobre las 11:00 de la mañana (hora local), se depositaron las firmas que instan a las autoridades españolas a que cumplan con los términos de la Resolución del Parlamento Europeo de 2013, “den publicidad al asunto de la extracción forzada de órganos en China” y “condenen públicamente los abusos cometidos en China”.

“Hoy se han presentado 251.000 firmas de españoles y residentes en España, que piden abiertamente al congreso de los diputados, que simplemente lleve a cabo el mandato de 12 diciembre de 2013 del Parlamento Europeo, en el que se instaba a que se hiciera publicidad de esos abusos terribles y se condenara públicamente el crimen de extirpación de órganos en China”, aclaró el abogado Carlos Iglesias en representación de DAFOH.

“La realidad es que no se ha producido esa situación y 250.000 ciudadanos, ejerciendo su derecho, apremian al parlamento para que tome conciencia y acción, de verdad”, señaló.

DAFOH fue fundada y organizada por médicos de diferentes especialidades de todo el mundo, que sienten la necesidad de promocionar las prácticas éticas en medicina. Fue nominada al Premio Nobel de la Paz en 2016.

Asimismo, acompañaron la iniciativa David Kilgour y David Matas, fundadores de la Coalición Internacional para Detener el Robo de Órganos.

Estos abogados canadienses también fueron nominados al Premio Nobel de la Paz (2010), por ser coautores de investigaciones independientes sobre la extirpación forzada de órganos en China.

A continuación, se celebró una conferencia de prensa, a la que asistieron dos víctimas de persecución y torturas en campos de trabajo forzado del país asiático. También actuaron como ponentes los Sres. Kilgour, Matas e Iglesias.

David Kilgour: la sustracción de órganos en China se lleva a cabo a “escala industrial”

David Kilgour destacó que este “crimen” a gran escala se está llevando a cabo en China con la complicidad de muchos sectores, incluyendo al Partido Comunista Chino (PCCh), a las instituciones estatales, al sistema sanitario, a hospitales y a profesionales del trasplante.

El investigador canadiense David Kilgour lleva las cajas con algunas de las 251 mil firmas de españoles que pidieron que el Estado español se posicione frente a la sustracción forzada de órganos en China. (La Gran Época)

El ex Secretario de Estado de Canadá para Asia-Pacífico, relató que se involucró en esta causa en 2.006, cuando le pidieron a él y al abogado canadiense, David Matas, que investigaran las alegaciones de extirpación forzada de órganos a practicantes de Falun Dafa (también conocido como Falun Gong).

Especificó que iniciaron hasta 32 diferentes vías de investigación. Una consistió en realizar llamadas telefónicas. Descubrieron que 15 de las instituciones que contactaron traficaban con órganos de practicantes de Falun Dafa.

Desfile por el Día Mundial de Falun Dafa, Los Ángeles. Los familiares de las víctimas del genocidio llevan las fotos de sus seres queridos. (Foto: Edward Dai)

Luego de un arduo proceso de investigación, llegaron a la conclusión de que en 41.500 de los trasplantes investigados los órganos provenían de dichos practicantes.

Falun Dafa es una disciplina de la Escuela Buda que se basa en los principios de Verdad – Benevolencia – Tolerancia. Además consta de cuatro ejercicios suaves y una meditación. Esta práctica ancestral, oriunda de China, comenzó a ser brutalmente perseguida en 1999 cuando el régimen comunista chino estimaba que unas 70 millones de personas la practicaban en ese país.

Esa persecución continúa hasta hoy. Kilgour y Matas fueron los primeros investigadores en exponer la sustracción de órganos a la que eran sometidos los practicantes de Falun Dafa en China.

Kilgour explicó que el régimen comunista hizo la promesa de que detendría la extirpación a presos ejecutados en 2015.

El ex Secretario Kilgour indicó que, para corroborar esta declaración, decidieron actualizar su informe previo, empezando con nuevas investigaciones en 2015 y finalizándolas en junio de 2016. Concluyeron que, del año 2000 al 2015, se llevaron a cabo entre 60.000 y 100.000 trasplantes por año, mientras que el régimen chino solo había declarado 10.000.

Obtuvieron numerosas pruebas de que “se sigue realizando a una escala industrial, que la red cubre todo el país, y está controlada y financiada por políticas nacionales, que implican tanto al aparato militar como al sistema sanitario civil”, describió Kilgour.

Representación de la sustracción de órganos en China a practicantes de Falun Gong realizada por practicantes de Canadá en 2008.

Recordó que Ethan Guttman, autor de “The Slaughter”, también investigó arduamente este crimen de lesa humanidad que incluye a uigures, tibetanos y cristianos.

“Ninguno de estos donantes sobrevivió ni quedaban rastros del crimen, ya que una vez que les sustraían sus órganos vitales, incineraban sus cuerpos”, señaló el canadiense aclarando que en 350 campos de trabajos forzados en todo el territorio chino, se le extirpan los órganos a practicantes sin su consentimiento. “Solo con una firma de un policía pueden ser enviados allí, sin necesidad de juicio previo”.

Cabe destacar que Israel, Taiwan y España, entre otros países, ya han tomado acción para impedir el turismo de trasplante de órganos de sus ciudadanos.

David Matas: “No podemos evitar lo que tiene lugar en China, pero sí podemos evitar ser cómplices”

Por su parte, el abogado canadiense de derechos humanos, David Matas, señaló que las cifras reales de trasplantes de órganos son muy lejanas a las que oficialmente declara el gobierno chino. Aclaró que la “sola idea” de proveer los órganos de forma voluntaria en China causa un “rechazo cultural” en sus ciudadanos.

“El Partido Comunista Chino (PCCh) repitió desde los ochenta hasta principios del siglo XXI, que los órganos provenían de donaciones voluntarias”, expuso el Sr. Matas.“Pero no existía un sistema de donación, ni de distribución de órganos y además la sola idea produce un rechazo cultural en China”.

En 2006, detalló, el régimen cambió su versión y dijo que la mayor parte procedía de presos ejecutados. Pero no hay constancia de tales ejecuciones. También, existía una alta tasa de hepatitis B entre los condenados a muerte, así que sus órganos eran inservibles.

“Llegamos a la conclusión, al igual que lo hizo Ethan Guttman, que la mayor parte de los órganos trasplantados entre 2006 y 2009 provenían de presos de conciencia, principalmente de practicantes de Falun Gong”, observó.

Matas mencionó que los medios oficiales chinos anunciaron que el 1 de enero de 2015, dejarían de sustraer órganos a presos sentenciados a muerte, pero no se registraron cambios en la legislación, ni se promulgaron nuevas leyes, simplemente todo se quedó en un anuncio en los medios.

David Kilgour (izquierda) con David Matas (centro) y Ethan Gutmann (derecha), autores de “Cosecha Sangrienta / El Matadero”. (Simon Gross / La Gran Época)

Como dijo antes Kilgour, ante este marco, actualizaron su informe, con un texto de casi 700 páginas y 2.400 notas, mirando los trasplantes hospital por hospital y concluyeron que “nada había cambiado”. “El volumen no había disminuido, y la industria del trasplante continuaba su marcha imparable en China”, expresó.

Señaló que la OMS (Organización Mundial de la Salud) ha establecido una serie de principios guía para todos los países como son la transparencia o conocer la trazabilidad u origen de los órganos. China no respeta ninguno.

“No podemos evitar lo que tiene lugar en China, pero sí podemos evitar ser cómplices”, añadió.

En España se forma a cirujanos chinos en la actualidad, informó, así que esto podría dar a entender que el gobierno español está aprobando el sistema de trasplantes en China.

David Matas, premiado abogado canadiense de derechos humanos y coautor de “Cosecha Sangrienta: Sustracción de órganos a practicantes de Falun Gong en China”.

Recientemente, este febrero, el Vaticano hizo un congreso sobre el tema de trasplantes, y algunos representantes del estado chino incluso intentaron valerse de esta reunión para hacer ver que el mismo Vaticano aprueba el sistema de trasplantes en China.

Carlos Iglesias: “España no puede permitirse colaborar en esto”

“Por ser cristiano, tibetano, uigur, pero muy especialmente por ser practicante de Falun Gong, puedes ser encerrado en una cárcel o en un campo de trabajos forzados y ser objeto de estas atrocidades”, alegó Carlos Iglesias, portavoz de DAFOH.

“Tus órganos son extraídos en una mesa de operaciones, tu hígado, riñones, corazón… hasta la córnea de los ojos son extirpadas previo pago de quien va a recibir ese órgano, esto ha generado un macro negocio multimillonario que se nutre con el sufrimiento de personas inocentes”, añadió.

El abogado español aclaró que el PCCh intenta aparentar que quiere instaurar un “buen sistema de trasplantes”, incluso mencionó que apareció en las noticias que quieren copiar el sistema español, admirado en el mundo por su transparencia.

El representante de DAFOH, Carlos Iglesias, habla durante una actividad para recolectar firmas contra la sustracción de órganos en China, el 15 de julio de 2016, en Madrid, España. (La Gran Época)

“Es todo un lavado de imagen, es propaganda. ¿Cual ha sido el gran cambio que se ha producido según los investigadores? ¡Ninguno!”, expresó.

“Es mentira, tras mentira, tras mentira. Siguen torturando y asesinando a inocentes, extirpándoles sus órganos para venderlos”, dijo el representante de DAFOH, exponiendo que se pueden llegar a pagar 130.000 dólares aproximadamente por un órgano, lo que resulta en un negocio multimillonario.

Iglesias remarcó: “En esto no hay política, hay derechos humanos, dignidad, vidas humanas que tienen que ser respetadas y salvadas. Venimos a ofrecer esa mano para ayudar a que se cumpla”.

Practicantes de Falun Dafa reconstruyen la sustracción de órganos durante una reunión de la Sociedad Internacional para los Derechos Humanos en Cottbus, Alemania, el 14 de abril de 2012. (Robert Michael)

Preguntó: “¿Qué relación tiene esto con España? ¿No nos parece algo lejano? La verdad es que la única condición que se tiene que dar para que esto continúe es que la gente buena no haga nada”. “España no puede permitirse colaborar en esto”, concluyó.

Chris Zhao y Guang Hua, víctimas de persecución y torturas

Uno de los practicantes de Falun Dafa, el Sr. Guang Hua, víctima de encarcelamiento y tortura, pidió abiertamente no hablar en público durante la rueda de prensa, pero se puso a la disposición de los periodistas para responder a sus preguntas en privado.

De Izq. a Der.: Carlos Iglesias, la Sra. Chris Zhao y el Sr. Guang Hua durante la conferencia de prensa en Madrid, luego de presentar las 251 mil firmas de ciudadanos españoles que piden por el fin de la sustracción de órganos a practicantes de Falun Dafa en China, el 20 de febrero de 2017. (La Gran Época)

La Sra. Chris Zhao, oriunda de Dalian, provincia de Liaoning, China, fue detenida en marzo de 2003 por practicar Falun Dafa. Contó que inició una huelga de hambre con la esperanza de ser liberada. Sin embargo, la llevaron a un centro clínico para ser alimentada a la fuerza.

“Me introducían un tubo muy duro por la fosa nasal hasta que llegaba a mi estómago. Me brotaba sangre de la nariz y la boca. También la comida salía expulsada de mi boca”, explicó.

“Al final, aunque detuve mi huelga de hambre, mi estómago quedó gravemente dañado. No podía alimentarme, y en una ocasión perdí totalmente el conocimiento”, describió.

La Sra. Zhao explicó que la policía la llevó a un hospital fuera del centro, y le hizo análisis de sangre. “Luego, me devolvieron al centro de detención donde me aplicaron tratamientos medicinales durante 4 meses, pero nunca me informaron de nada”, añadió.

Finalmente fue condenada a 3 años de re educación mediante el trabajo, en los denominados “Gulag chinos”, pero por su precaria condición de salud fue puesta en libertad.

“Después de reponerme, en mayo de 2006, llegué a España en viaje de negocios, y al entrar en territorio español pedí asilo”, explicó.

Apuntó que en China, a los practicantes de Falun Dafa se les niega el derecho a ser defendido por un abogado.

“En cualquier momento uno puede caer victima de la extirpación forzada. El estado de derecho no protege a los practicantes de Falun Gong, y no se requiere abrir ninguna causa judicial para perseguirlos”, concluyó.

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