Regla # 9 del dinero. Hazlo tú mismo

En la vida cotidiana, el hacer trabajos sencillos en su casa puede ayudarle en obtener grandes ahorros.

Este verano vi un par de veces  una camioneta Van, modelo TruGreen, estacionado frente a la casa, de mi vecino. La persona que iba a bordo bajó con un carrito en donde llevaba fertilizante para el pasto y cubrió con este el pasto del jardín. Después de 20 minutos terminó y  nuevamente cargó todo en su Van y se fue.

Básicamente yo hago lo mismo por mi propia cuenta. Consigo semilla y alimento de la tienda de jardinería, igualmente cargo mi carrito, planto semillas y abono todo el jardín en primavera. También me toma 20 minutos y me cuesta aproximadamente  $220.00 en materiales.

Me encontraba intrigado del porque mi vecino ocupaba este servicio. Así que le pregunte cuánto pagaba por el servicio. Me contestó que pagaba poco más de $1000.00 por un “tratamiento de primavera”, las cuales incluían las dos sesiones que yo había observado.

Mantuve esa información en mente, y observe el pasto de los dos durante toda la primavera. Por un momento,  había alguna diferencia debido a diferentes matices de sombra durante la primavera y  debido a los diferentes momentos de aplicación. Sin embargo, a mitad de verano, ya no  podía notar ninguna diferencia entre los dos pastos.

Al realizarlo yo mismo durante 20 minutos, me había ahorrado $780.00. Eso suena muy bien. Una gran lección de primera instancia. ¡Pero no estoy diciendo que uno mismo debe hacer todo!

Hay ciertas situaciones  donde el pagarle a otros para que le hagan las cosas es beneficioso y esas oportunidades prevalecen mientras tengamos un ingreso elevado.

Sin embargo, entre más cosas haga usted mismo, menos dinero gastará y menos pagará por servicios que usted puede hacer o se cobran en exceso.

Este consejo sirve para cualquier persona. Puede decir, “yo no pago para que me hagan un tratamiento en el  pasto”, o quizás piense, “yo nunca contrato un cocinero o una persona que me venga ayudar.” Va más allá de todo eso.

Cuando usted sale a comer, paga  para que le sirvan. Mucho del costo de la comida no es la comida misma,  el costo está en la preparación de la comida y el de servírsela en la mesa.

En lugar de eso, prepare esa misma comida en casa. Casi siempre será significativamente menos cara y a menudo más saludable. Aún más sorprendente, frecuentemente no le tomará tanto tiempo como el viaje al restaurante.

Cuando compra productos agrícolas en la tienda, está pagando por el servicio. La mayor parte del costo viene de las personas que se dedicaron a cosechar los vegetales y a las personas que se dedicaron a transportarlas a donde usted está.

Cuando se niega a limpiar la nieve con una pala, está evitando la oportunidad de hacer ejercicio en tiempo de invierno. Y además  ahorra dinero.

Cuando va a que le cambien el aceite, está pagando solo para que alguien le desatornille un par de tapas y escurran el aceite en un recipiente. ¿Por qué no comprar su propio aceite, consigue una charola, y  lo hace usted mismo?

Cuando  llama al plomero o al electricista,  está pagando a alguien para que le haga algo que a lo mejor si entra a la página de YouTube lo puede ver en video para que usted lo haga. De cualquier manera, vale la pena invertir unos minutos para que vea en video si puede solucionar su problema fácilmente o tener la idea de lo que se trata.

En cualquiera de los casos, paga un alto precio para que alguien venga y lo haga por usted.

Un argumento común para justificar esto es que se dice que el tiempo de la persona es más valioso que eso. “El tiempo es más valioso que lo que cuesta pagar para que te lo hagan”.

Bueno, pero esto también puede ser un buen pretexto. Si se pregunta ¿Cómo estoy reponiendo ese gasto? ¿Estoy realmente haciendo algo productivo con ese tiempo? o ¿Estoy gastando ese tiempo en ver televisión?

A menudo, el argumento de que su tiempo es más valioso, es para cubrir su flojera. Es simplemente más fácil derrochar  su dinero para solucionar el problema. A lo mejor eso es algo cierto hasta cierto punto, pero porque no reflexionar por un momento y verlo desde afuera. ¿Acaso las personas que tienen éxito en la vida, lo logran tomando el lado fácil de su camino? Muy rara vez.

Eso no quiere decir que no sea  valioso tomar un poco de tiempo para relajarse, indudablemente, que sí. Sin embargo, hay mucha diferencia entre relajarse y flojear. La relajación  refresca la mente y le ayuda a prepararse para que tenga éxito en otros aspectos de la vida. La pereza le hace perder el tiempo y simplemente aumenta  la flojera. El sentarse para relajarse y  disfrutar un programa en televisión que realmente contribuya a su relajamiento, es válido. Pero el sentarse y solamente está viendo todos los canales sin ton ni son, no vale tanto la pena.

Si realmente está reemplazando un quehacer fastidioso por algo que le llena profundamente o gana más si lo hace otra persona, entonces adelante, considérelo y hágalo. Solo mantenga en mente la visión más grande y asegúrese de no estar pagando mucho dinero…. para que solamente pierda más el tiempo.

Esto va más  allá de lo que usted cree. El hacer las cosas uno mismo nos aporta un beneficio psicológico muy grande. Nos muestra que realmente uno puede hacer las cosas por uno mismo y  aumenta el valor del autoestima. Además, también  incrementa su habilidad de hacer más cosas. Todo esto son enormes beneficios, los cuales no obtiene al derrochar simplemente el dinero para solucionar un problema.

Finalmente, los beneficios personales y financieros de hacer las cosas uno mismo, le  atribuyen a uno un beneficio enorme por el tiempo que invierte. La próxima vez que tenga algo que hacer por usted mismo, o que esté considerando pagarle a  alguien para que lo haga, deténgase y de un paso atrás  y  pregúntese si esta acción es realmente la más conveniente.

Trent Hamm es el creador y autor del best seller “The Simple Dollar”

redaccion@sohnetwork.com

 

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