Regla #10 del dinero. Planear antes de gastarlo

Cuando algunas personas ven declaraciones como el título del artículo, ruedan sus ojos. “Tu vida debe ser aburrida si tienes que planificar con anticipación cada vez que gastas”, es una frase típica.

Planear con anticipación no significa la eliminación de la espontaneidad en la vida, de hecho, una vez  que entras en  la rutina, a menudo puede sentirse más espontánea y la  falta de planeación no siempre es la norma.

Es fácil aplicar el principio de planificar el futuro cada vez que pasas por las compras grandes. Para la mayoría de nosotros, el ahorro y la planificación en la casa, los coches, y las vacaciones es un comportamiento completamente normal y razonable. No queremos ir de  vacaciones que cuestan miles de dólares sin un poco de planificación, porque después de todo planificamos dichas compras.

Cuando esto comienza a descomponerse para muchas personas, es cuando las compras se hacen más pequeñas. Un plan de teléfono celular accesible puede que consiga con un poco de investigación o puede ser al revés, es decir, completamente impulsivo, aunque puedas tardarte 15 minutos por investigar, puede ahorrarte cientos de dólares al año.

Los regalos de Navidad a menudo se compran en el último minuto, aunque a menudo se pueden encontrar mejores regalos por el mismo precio o mejores ofertas con una mejor búsqueda y planificación, que pueden producirle hasta $50usd en ahorros, que bien valen la pena para muchas personas.

Para compras de más de $100usd o menos (durante su vida), solo  tarda cinco minutos asegurarse de que está haciendo un buen negocio y de que usted pueda  de manera adecuada  pagar fácilmente el artículo. Si está convencido, use la regla de 30 días. Ponga esa compra en suspenso durante 30 días. Si todavía lo quiere después de 30 días y se lo puede permitir, vaya por él.

Cuando la idea de planificar el futuro realmente se rompe, la mayoría de las veces es por el impulso de las pequeñas compras. Cenar en un restaurante local. Una película. Un nuevo DVD en la tienda. Una camisa nueva. Un nuevo par de pantalones. Un boleto para un partido de béisbol.

Muy a menudo, estos artículos se compran rápidamente, casi sin premeditación. Claro, puede ser divertido hacer algo de forma espontánea, pero ésa espontaneidad puede ahogarlo.

Digamos que usted va de compras con un amigo o una amiga. Por un capricho, compra una prenda nueva, después, salen a cenar juntos y van a ver una película. Para muchas personas, esta es una noche agradable y divertida.

La parte preocupante es lo que viene después. Llegas a casa, ves tus estados de cuenta de las tarjetas de crédito, y te das cuenta de que los $50usd que gastaste esa noche -los cuales no están tomados en cuenta- ahora te han dejado fuera. No tienes suficiente dinero para cubrir tu recibo de luz, así que pagarás tarde y tendrás un recargo en el recibo para el próximo mes y para entonces, habrás realizado otro gasto completamente imprevisto.

En lugar de eso, planifique un poco de esos momentos espontáneos. Cada mes, ponga $100usd en efectivo en su cartera y déjelo que sea su “espontáneo” dinero para el mes. Usted puede hacer lo que quiera con él, y estará bien porque lo planeó por esa cantidad.

Cuando esos $100usd se vayan, se habrán ido. Pero no es problema ya que sólo tiene que esperar hasta que el calendario dé vuelta y los tenga nuevamente.

Obviamente, puede ajustar esa cantidad a lo que usted desee, algunas veces será más y en otras ocasiones será menos. La razón de hacerlo es simple: se le permite ser espontáneo sin ser caótico para sus finanzas.

Algunas personas podrían ver esto como algo rudimental de un presupuesto-y tienen razón. Este  es un simple presupuesto en su máxima expresión. Al poner ese dinero en su cartera, se está asignando una cantidad para sus gastos espontáneos. La cantidad que queda en su cuenta corriente se maneja de manera diferente-usted paga sus cuentas y sus ahorros con ésta.

Un peligro con esta sugerencia es la siguiente, ellos pusieron sus $100usd en su cartera y luego encontraron que se habían ido por el noveno día del mes. Luego pasaron 21 días miserables, pensando que este plan es estúpido o hablando a sí mismos en sacar el máximo partido de su cuenta de cheques.

No lo haga. Deje que transcurra el mes. Después, al final del mes revise seriamente el mes en su conjunto. ¿Perdió algo vital durante esos 21 días? ¿Hizo algo durante esos nueve días que en realidad no añade ningún valor a su vida?

Usted puede encontrar que por echar un vistazo real en su gasto espontáneo, usted descubrirá que está haciendo cosas que realmente no son valiosas. Al mes siguiente, ese dinero podría aguantar hasta el día 27, simplemente porque usted es un poco más selectivo en lo que hace con su dinero y no hay ningún efecto adverso en su felicidad.

Después de algunos meses podrá  hacer los  ajustes, que estarán bien siempre y cuando usted esté pagando todas sus cuentas, reduciendo su deuda y aumentando su ahorro personal.

La verdadera clave es la siguiente: Cada acción que usted tome es digno de pensarse un poco, ya sea en el momento o después. Un poco de reflexión a menudo indica si esa elección fue correcta o incorrecta para usted, es decir, lo que realmente añade valor a su vida.

Luego, tomando las medidas para reducir esas cosas que no agregan mucho valor, simplemente elimine lo negativo, y por defecto, lo positivo en su vida se acentúa.

Un presupuesto sencillo puede ser increíblemente útil y una planificación anticipada puede hacer la gran diferencia que necesita.

Trent Hamm es el creador y autor del best seller “The Simple Dollar”

redaccion@sohnetwork.com

 

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