El ocio es peor que el vino envenenado

El Sr. Tao Kan fue un famoso oficial del condado de Poyang en China, (hoy provincia de Jiangxi) en la dinastía oriental Jin (317-420). Él ganó su mérito en las guerras y se convirtió en el gobernador de Jingzhou.

Algunos por celosos lo difamaron. Como resultado fue degradado y lo enviaron a un lugar muy lejos en la región de Guangzhou. Había muy pocas obligaciones oficiales en Guangzhou, pero Tao nunca pudo disfrutar del tiempo libre y nunca persiguió comodidad.  Él solía acarrear 100 ladrillos de su estudio al patio todas la mañanas, y luego acarreaba esos mismos ladrillos de vuelta a su estudio en la tarde.

La gente curiosa le preguntaba por qué hacía esto. Tao le respondía: “Mi deber es hacia China central en esta vida. Si me vuelvo ocioso y complaciente, me temo que no podré cumplir con mi misión”.

Más tarde Tao fue trasladado otra vez a Jingzhou.  Aunque estaba más ocupado que en Guangzhou, él todavía acarreaba los ladrillos todos los días para fortalecer su voluntad. La gente lo llamaba “el viejo que acarrea ladrillos”.

Tao Kan a menudo decía: “Dayu, el legendario fundador de la dinastía Xia en 2100 a.C., fue sabio y supo como atesorar cada minuto. Nosotros somos gente ordinaria, por lo tanto debemos atesorar cada segundo. ¿Cómo podríamos relajarnos y disfrutar de juegos o placer y olvidarnos de nuestras obligaciones?”.

Actualmente existe un lugar llamado Xiyinli (Tiempo Preciado) en el distrito de Kaifu, ciudad de Changsha, provincia de Hunan.  Se dice que ese nombre se originó del famoso discurso de Tao acerca de atesorar el tiempo.

El Sr. Tao mantuvo una posición de mucha responsabilidad y pasó por muchas penalidades.  Él nunca buscó ocio.  Fue tan persistente que mientras servía como gobernador de Jingzhou fue promovido a gran general de los Campos de Batalla del Oeste. Estuvo a cargo de los asuntos militares de ocho prefecturas y le fue dado el titulo de Señor del condado de Changsha, con lo que se convirtió en un famoso personaje de la historia.

En primavera y otoño del período 770–476 aC., Guan Zhong, primer ministro del Estado Qi le aconsejó al gobernante Qi Hua Gong que “Uno no debe perseguir buena comida, confort y vino”.

Nuestros ancestros veían al ocio como algo peor que el vino envenenado porque el ocio puede erosionar la voluntad del hombre. Hay un antiguo dicho: “uno a menudo sobrevive a través de penalidades, sin embargo perece con el confort”, esto se refiere a la misma sabiduría.

Está escrito en Hashu (archivos históricos de la dinastía Han): “los antiguos consideraron al ocio como vino envenenado y al intercambiar virtud por riquezas como desgracia. Desde el comienzo de la dinastía Han (206 aC.) hasta el emperador Ping (1-5 aC.) casi todos los duques, reyes y emperadores eran corruptos y moralmente depravados.

¿Por qué es así la historia? Fue su forma de vivir y su posición lo que cauusó que cayeran en un estado de falta de auto disciplina”.

Esta es una lección que nuestras próximas generaciones deberían aprender.

Por Qingyan – Radio SOH en Chino

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