El solsticio de invierno y las coincidencias entre dioses, se originan en un evento astronómico que se da año con año.

El Sol, desde hace 10 mil años A.C. ya aparecía como idolatrado por la humanidad. La adoración al Sol es muy obvia, podemos mencionar que nos brinda calor, seguridad en su luz, permite realizar la vida diaria fuera de las penumbras, es benéfico en las cosechas, ayuda en la mejora de los estados de ánimo, y eso, por mencionar solo algunos de sus múltiples beneficios. Es por ello que el Sol es el objeto más adorado de todos los tiempos.

Pero no sólo el Sol ha sido adorado, también las estrellas, puesto que gracias a su estudio se hizo posible la predicción de eventos como son los eclipses, las lunas llenas y la catalogación de las constelaciones. Entonces surge la llamada cruz del zodíaco, que es donde se plasma la existencia de dichas constelaciones. La cruz del zodiaco muestra en que época del año podremos visualizar ciertas constelaciones, los solsticios de verano y los meses del año.

Constelaciones

Cada constelación tiene asociada una forma y una historia. Es entonces como el Sol es considerado una deidad, que visita cada constelación en determinada época del año. Este Dios Sol, es conocido como Horus, un dios egipcio en el período de 300 años A.C.

Horus

La historia de Horus es la siguiente: nació el 25 de diciembre, nacido de una virgen, y dicha fecha fue anunciada por una estrella que aparecía en el este, la cual fue seguida por 3 reyes para llegar al lugar de su alumbramiento, fue un niño prodigio a los 12 años, y fuñe bautizado a la edad de 30 años, además de ser seguido siempre por 12 discípulos. Horus fue traicionado, crucificado, murió, fue enterrado por 3 días y después resucitó.

Dichas características parecen ser reproducidas en diferentes culturas de la humanidad. Algunos de los casos son: Attis, una diosa griega nacida 1200 A.C., Krishna, una diosa India nacida 900 años A.C., Dionisio de  Grecia nacido 500 años A.C., Mithra de Persia nacido 1200 años A.C., e incluso Jesucristo. La evidencia indica que han surgido diversas divinidades a lo largo de la existencia humana cuyas características son muy similares. La pregunta es, ¿porque éstas características?

Sirius

En primer lugar, la característica del nacimiento se debe a una razón meramente astrológica, la estrella del éste como es llamada es una estrella llamada Sirius, la cual se alinea con otras tres estrellas del cinturón de Orión (los tres reyes). La alineación que forman el 25 de diciembre, apunta directamente hacia donde el sol nace en esa mañana, lo cual anuncia el solsticio de invierno. Lo cual da origen al Sol Naciente.

Respecto a los 3 días de muerte en las deidades, se debe a que durante diciembre 22, 23 y 24, el sol se pone exactamente en la misma posición, es decir, no se mueve. Estos días anuncian climáticamente el fin de las cosechas.

El 25 de diciembre el Sol se eleva un grado mas al norte, por lo que anuncia días mas largos y noches mas cortas, lo que se toma como un indicio para saber el momento del re nacimiento del Dios, o bien el momento en que resucita. Lo anterior también se toma como el hecho de que el Sol derrota las fuerzas obscuras y la lucha del bien contra el mal triunfa.

¿Coincidencias astrológicas o coincidencias religiosas?.

Por: Leticia Flores

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