Emperador Ming: creador de la edad de oro en la dinastía Han Oriental

DA CLICK PARA AMPLIAR LA IMAGEN
Su énfasis en el aspecto espiritual y moral trajo bienestar y prosperidad a su pueblo

 

Liu Zhuang, el emperador Xiao Ming de Han (nombre póstumo que significa “Emperador filial, obediente y brillante”), fue el segundo emperador de la dinastía Han Oriental, y el hijo del emperador Guangwu. Siendo un hombre inteligente, formado por grandes maestros, cuando subió al trono fue sabio y estaba decidido a mejorar el gobierno.

El Emperador promovió el mecanismo de recomendación, en virtud del cual los funcionarios del gobierno eran seleccionados sobre la base del talento y la ética. También estableció reglas estrictas para impedir que los familiares de su esposa tuvieran puestos de gobierno. A los funcionarios existentes se les animó a recomendar gente capaz para posiciones en el gobierno central. También introdujo el sistema de evaluación de funcionarios regionales, donde lo bueno y lo malo sería reportado al Gobierno central.

El Emperador Ming fue, también, uno de los pocos emperadores prominentes en la historia China que gobernó su dinastía promoviendo el desarrollo cultural. Abogó por el confucianismo, y también introdujo activamente el budismo. Como resultado, el confucianismo y el budismo tuvieron una prosperidad sin precedentes en esa época.

En términos de cultura confuciana, comenzó la tradición del respeto a los profesores por parte de los emperadores. Después de asumir el trono, trató con gran respeto a quienes le enseñaron cuando era príncipe. Mientras visitaba a uno de sus profesores enfermo, el Emperador decidió seguir los protocolos como si fuese todavía estudiante, en lugar de emperador.

Cuando falleció su maestro, el emperador Ming asistió al funeral en persona y continuó cuidando a la familia de su maestro para mostrar su gratitud a los fallecidos.

Para promover la cultura confuciana, visitó la residencia de Confucio, y dio un discurso allí para explicar detalladamente las enseñanzas confucianas. Debido a su estímulo, todos los funcionarios (incluidos los militares) y sus familiares se dedicaron a aprender estas enseñanzas. Además, las tribus vecinas de Han enviaron a sus hijos nobles para aprender la filosofía confuciana de la dinastía Han Oriental.

El Emperador Ming valoró el budismo como una enseñanza importante para los funcionarios y la gente. Envió un mensajero real a la India, sitio desde el cual trajo las escrituras budistas a lomos de un caballo blanco, acompañado por monjes que eran gurues en las enseñanzas del budismo. Así, se introdujo oficialmente el Budismo en China.

El Emperador Ming construyó un templo en Luoyang para los monjes, y fue llamado el Templo del Caballo Blanco, en conmemoración de este acontecimiento. Este templo ha sido conocido como “El primer templo en la China antigua” y disfrutó de honorable reputación en este país.

La historia budista fue severamente devastada a fines de 1960, bajo el régimen del partido comunista chino. El templo fue también, la más importante institución de traducción durante la dinastía Han, y la mayoría de las escrituras budistas fueron traducidas allí.

En cuanto a las relaciones exteriores, el Emperador Ming reprimió la invasión prolongada de los Xiongnu septentrionales, mediante el envío de tropas. Por otro lado, mandó a su mensajero diplomático Ban Chao a la región occidental, y restauró el intercambio comercial y cultural que había sido interrumpido durante más de cincuenta años.

Habiendo aprendido las lecciones de la dinastía Han Occidental, el Emperador Ming puso en marcha leyes estrictas prohibiendo a parientes de sus esposas interferir en asuntos políticos o asistir a la Corte. Si la familia de la reina o concubinas quebrantaban la ley, el Emperador no les daría tratamiento indulgente. Una vez, el hermano de su madre cometió un asesinato, y el Emperador ordenó la pena de muerte según la ley, a pesar de las súplicas de su madre.

Bajo el reinado del Emperador Ming, se seleccionaron personas talentosas y capaces para servir a los gobiernos, y las políticas y las medidas fueron implementadas adecuadamente; se adoptó el sistema de disminución de los impuestos, lo cual mejoró las condiciones de vida de las personas; se modificó la relación entre los grupos étnicos y la población creció rápidamente.

Por David Wu – La Gran Época

redaccion@sohnetwork.com

 

Nos interesa tu opinión, deja tus comentarios

comentarios