En Venezuela también falta la carne. Las fiestas de este año se perfilan como las peores en décadas en medio de una crisis total que tiene al pueblo enardecido por la escasez de alimentos, la falta de medicamentos y una inflación increíble que ya rompió el récord.

Ante esta situación, los venezolanos volvieron a manifestar su hartazgo al protestar en Caracas anoche porque no recibieron del gobierno de Nicolás Maduro el pernil de cerdo, plato principal en la comida de Navidad y Año Nuevo, algo que desde el chavismo prometieron iba a ocurrir.

El ingreso mínimo (salario más bono de alimentación) suma unos 450.000 bolívares (135 dólares a tasa oficial, 4,5 dólares en el mercado negro), lo que cuesta en el mercado kilo y medio de pernil. En el plan gubernamental de venta de alimentos subsidiados, el kilo cuesta 10.000 bolívares, por lo que si no es entregado por esa vía el plato típico es inalcanzable para muchos venezolanos.

Los reclamos se registraron en las barriadas de Antímano y La Vega, en el oeste de la capital de Venezuela , según reportaron medios de comunicación locales. Efectivos de la Guardia Nacional, con equipos antimotines, vigilaban las movilizaciones.

Fotos de vías bloqueadas y bolsas de basura quemadas fueron difundidas en redes sociales, donde varios usuarios ironizaron llamando las protestas como la “revolución del pernil”.

El presidente se hizo cargo de la situación y volvió a culpar a un gobierno extranjero sobre lo que ocurre en el país. Por cadena de radio y televisión, el bolivariano y el constituyente Diosado Cabello acusaron a Portugal de “sabotear” la importación de jamones.

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“¿Pero qué pasó con el pernil? Nos sabotearon. Puedo decirlo de un país, Portugal . Estaba listo, porque nosotros compramos todo el pernil que había en Venezuela. Pero teníamos que importar y así di la orden y firmé los pagos. Pero nos persiguieron las cuentas bancarias”, se quejó Maduro anoche.

“Nos persiguieron los dos barcos gigantes que venían y nos sabotearon”, agregó.

Sin embargo, en su discurso Maduro aseguró que “con saboteo o sin saboteo a este pueblo nadie le quitó la felicidad de la Navidad ni nadie nos va a quitar la felicidad de fin de año [sic]”.

La justificación del chavismo se da tras las sanciones financieras contra Venezuela que impuso Estados Unidos , que prohibió a sus ciudadanos y empresas negociar nueva deuda del gobierno y su estatal petrolera PDVSA, fuente de 96% de las divisas que entran al país. Maduro y altos funcionarios sostienen que ello ha obstaculizado las importaciones.

cabina@radiosoh.com

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