Erich Fromm, la vida como el arte de amar

La belleza de amar es conocerse a sí mismo, especialmente tanto la personalidad y el carácter; es lo que comprendemos cuando hacemos una pausa en la lectura de El Arte de Amar del psicoanalista y pensador alemán Erich Fromm.

El minucioso mundo de la mente, que genera nuestras sensaciones y emociones como ese prodigio llamado Amor. Amar implica el todo del ser humano y todo lo que lo circunda. Como cuando se entreabre el libro, el lector pensará en la receta que recibirá para encontrar este ansiado amor. La fórmula no está, ya que es el producto de la investigación del pensador en los aspectos del amor y como es el sujeto en su profundo, con sus peculiaridades. Es explícito que no dará reglas, es la proyección de la libertad en el conocimiento del yo. Porque la venda de los ojos, debe ser inteligentemente quitada de nuestra vista, para apreciar las verdaderas cosas distanciadas por el materialismo, lo que nos lleva realmente a desvincularnos del amor y asimismo de la felicidad.

Fromm dará énfasis, al estudio de la interioridad del individuo en la base del psicoanálisis, averiguar las causas y los temperamentos del sujeto, discernir quiénes somos. Un modo para ahuyentar las depresiones o posicionarlas en las manos de la teoría de la personalidad humana, como son las considerables banalidades de la sociedad de consumo.

Erich Fromm, nace un  23 de marzo en Franckfurt, Alemania en 1900 y muere un 18 de marzo en Suiza en 1980 (adoptando la ciudadanía norteamericana).

Entre sus obras más destacadas: Miedo a la Libertad, El Arte de Amar, El hombre para sí mismo, La misión de Sigmund Freud, Más allá de las cadenas de la ilusión, El lenguaje olvidado.

Su vida transcurre entre varios periodos históricos, como el anarquismo, la  histórica guerra fría, la difícil guerra del Vietnam, los pasos del marxismo, el anhelado pacifismo y por último la Psicología humanista.

Habiendo una marcada influencia de filósofos y pensadores del nivel de Baruch de Spinoza, Karl Marx, Sigmund Freud, aunque con este último hizo su diversidad en puntos como la sexualidad. Pero de él se influenciaron la psicología humanista como  Abraham Maslow, Paolo Freire en su pedagogía crítica y su obra la teoría de los oprimidos. Basándonos netamente en su importante obra como es, El Arte de Amar, la primera demanda la hace el mismo escritor, como si la leyese en nuestra mente: ¿Es el amor un arte? La respuesta se va deslizando desde el inicio, con sus títulos como la teoría del amor, el amor entre padres e hijos, los objetos amorosos, etc.

El amor necesita conocimiento y esfuerzo, es así que la gente es sedienta de amor. Los individuos son voraces de recibir amor pero no de darlo. La sociedad es agobiada de materialismo,  fundamentalmente las mujeres por su gozo a la apariencia física, al éxito profesional como al poder, por los hombres para proyectar una imagen personal vendible o apetecible.

El amor es la resolución a la existencia humana, es el principio básico de la vida como el hombre que es dotado de la razón, que lo hace consciente.

Cuando el sujeto expresa el te amo o se debe decir amo a todos en ti a través de ti amo el mundo.

En 1949 Erich Fromm se traslada a México, debido a la enfermedad de su segunda esposa Henny Gurland que muere en 1952. Trabajando como catedrático en la Universidad Nacional Autónoma de México, donde enseña La práctica y el psicoanálisis. Funda la sociedad de psicoanálisis, Instituto Mexicano de Psicoanálisis, además de la revista de psicoanálisis, psiquiatría y psicología en 1965. En México  desarrolla la teoría política socialista humanista comunitaria basada en sus ideas precedentes.

El Arte de Amar es eso, descubrir los sentimientos y dejarlos libres, serán ellos que buscarán, como el aire entre su verdadero regocijo, eso que será llamado Amor …

La paradoja del amor es, ser uno mismo, sin dejar de ser dos.

Vivir es nacer a cada instante.

(Erich Fromm)

Por Magdalena Arqueros Valer

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