Quienes conocen a Anastasia Lin –actual Miss Mundo Canadá– concuerdan en describirla como valiente, enérgica y ferozmente elocuente en cuanto a las violaciones de derechos humanos del régimen chino –en particular, la sustracción de órganos de practicantes de Falun Dafa.

El régimen comunista chino demostró su incomodidad con las críticas de la chino-canadiense y el año pasado le prohibió la entrada a China para participar de la final de la competencia, realizada en la isla de Sanya. Para compensarla por ello, los organizadores de Miss Mundo le permitieron a Anastasia volver a representar a Canadá en el concurso de este año, cuya final se realizará en pocos días en Washington DC.

Sin embargo, en los días previos a la final, Anastasia ha permanecido en silencio, en un fuerte contraste con el alto perfil que suele tener –en marzo de este año incluso visitó al Dalai Lama.

La Gran Época supo a través de amigos de Anastasia que hasta la fecha, los organizadores del concurso le han negado el permiso para hablar con la prensa y la amenazaron con descalificarla si lo hace, en base a una cláusula en el contrato entre las participantes y la Organización Miss Mundo que las obliga a recibir autorización para realizar cada entrevista.

La decisión de los organizadores de Miss Mundo de censurar a Anastasia Lin en la capital de Estados Unidos –considerada un bastión de la democracia y la libertad– en realidad ha puesto a Anastasia nuevamente en el foco de atención de la prensa, y su historia volvió a aparecer en grandes medios de comunicación de todo el mundo. Ante esto, la prohibición sobre Anastasia para hablar con la prensa parece haber sido levantada, y la reina de belleza pudo hablar con el New York Times.

Cuando La Gran Época intentó contactarla por mensaje de texto para confirmar si ahora podía hablar con la prensa, Anastasia respondió con el emoticón de una carita sonriente y dijo que se podía pautar una entrevista a través del contacto de prensa oficial de Miss Mundo.

El miedo a una reina de belleza

Anastasia Lin, de 26 años de edad, ganó la competencia de Miss Mundo Canadá 2015 basando su postulación en la defensa de los derechos humanos en China, y casi de inmediato se convirtió ella misma en una víctima del régimen chino: su padre –que todavía vive en China– fue y todavía sigue siendo acosado y amenazado por las fuerzas de seguridad, y luego a Anastasia se le negó la entrada a China para la final de Miss Mundo.

“Pregúntenle al gobierno chino por qué le tiene miedo a una reina de belleza”, dijo a los periodistas en Hong Kong el 25 de noviembre de 2015, donde había intentado abordar un avión que la llevara a la final de Miss Mundo en Sanya, provincia de Hainan. “Pregúntenles qué clase de precedente es este para otros eventos internacionales”.

Una solicitud de entrevista con Anastasia, enviada por email a la organización de Miss Mundo, no obtuvo respuesta; varios medios de comunicación también han reportado la falta de respuesta de los organizadores.

Empleados del concurso han estado monitoreando y revisando las reuniones y apariciones de Anastasia.

Un empleado de Miss Mundo acompañó a Anastasia cuando ella se reunió con David Saperstein, el embajador plenipotenciario de EE. UU. para la libertad religiosa internacional, el 9 de diciembre. Al Departamento de Estado se le pidió que no publicara un tuit sobre la reunión.

Recientemente, personal del concurso apartó rápidamente a Anastasia cuando la vieron hablando con Jeff Jacoby del Boston Globe en el lobby del hotel donde se está realizando el concurso. La organización de Miss Mundo, que controla todas las solicitudes de entrevistas de los medios de comunicación con las participantes, ha permitido hablar con la prensa a al menos otras tres participantes –Miss Mundo Alemania, Miss Mundo Myanmar y Miss Mundo Tailandia.

Anastasia tampoco podría asistir al estreno en EE. UU. de “The Bleeding Edge”, una película que protagoniza, según indicaron los organizadores del evento, la Fundación en Memoria de las Víctimas del Comunismo. El 14 de diciembre, la fecha del estreno, la CEO de la Organización Miss Mundo, Julia Morley, dijo a Hollywood Reporter que Anastasia “siempre fue libre” de ir al estreno. Un representante de Anastasia confirmó que asistirá.

En contraste, no hubo incertidumbre sobre la asistencia de Anastasia al estreno de la película en el Reino Unido, llevado a cabo en la Cámara del Speaker del Parlamento el pasado septiembre. El film, que trata sobre la sustracción de órganos y el avanzado sistema de vigilancia del régimen chino, fue dirigido y producido por Leon Lee, ganador de un prestigioso Premio Peabody por un documental sobre la sustracción de órganos a practicantes de Falun Dafa.

Que Anastasia Lin esté siendo censurada por Miss Mundo es un ejemplo de “la extensión de la influencia de China más allá de sus fronteras… y de cómo China está desesperada por evitar que la gente se manifieste y exponga la verdad sobre los derechos humanos en general, y sobre el tema de la sustracción de órganos en particular”, dijo en una entrevista telefónica Benedict Rogers, amigo de Anastasia y vicepresidente de la Comisión de Derechos Humanos del Partido Conservador del Reino Unido.

“El hecho de que esté ocurriendo en Washington DC, una ciudad generalmente asociada con la libertad, es particularmente alarmante”, agregó.

Historia de censura

Al censurar a Anastasia Lin, los ejecutivos de Miss Mundo parecen estar cuidando sus relaciones comerciales con sus patrocinadores, que en su mayoría son empresas chinas.

En el pasado, muchas empresas occidentales, en particular gigantes de la tecnología como Google y Yahoo, han censurado para el régimen chino.

Este fenómeno parece seguir ocurriendo. Empleados de Facebook revelaron recientemente que la red social está creando una “herramienta de censura china” como parte de los esfuerzos del CEO Mark Zuckerberg por entrar en el mercado chino. “Es mejor que Facebook participe en permitir las conversaciones, aunque no sean conversaciones completas”, habría dicho Zuckerberg a sus empleados.

Las empresas occidentales parecen no darse cuenta de que lo que el régimen chino quiere generalmente ayuda al Partido Comunista Chino a controlar y suprimir más al pueblo chino, y no sirve a los intereses del país.

“Lamentablemente, hay demasiadas personas en el mundo occidental que están dispuestas a arrodillarse ante China y permitir que Anastasia sea silenciada”, comentó Benedict Rogers poco antes de que la prohibición quedara sin efecto.

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