Italia censura la sustracción de órganos en China con proyecto de ley del Senado

Ley contra sustracción ilegal de organbos decreta parlamento Italiano
“Nosotros no podemos detener estas violaciones, pero tenemos el deber de hacer cualquier esfuerzo para no ser cómplices de esto“, dijo el senador Maurizio Romani.

El Senado italiano aprobó un proyecto de ley que introduciría duras sanciones contra las personas que a sabiendas trafiquen con órganos humanos. En su discusión de la propuesta antes de la votación, los senadores centraron su indignación sobre el sistema de trasplante de órganos en China, que según ellos llevó al asesinato organizado de decenas de miles de inocentes..

 “China es segundo sólo después de Estados Unidos cuando se trata de la cantidad de trasplantes”, dijo el senador Maurizio Romani, quien propuso el proyecto de ley. Sin embargo, China no estableció procedimientos para la obtención de órganos de pacientes con muerte cerebral, la fuente principal de órganos en los países occidentales. Tampoco tiene un sistema nacional para repartir órganos. Sin embargo, presume de sus aproximados 10.000 trasplantes por año, mucho menos que el número de presos ejecutados. ¿De dónde proceden los otros órganos? preguntó Romani en el Senado.

 “La respuesta es dramática”. Los presos de conciencia son la fuente del resto, dijo, “especialmente los practicantes de la disciplina espiritual Falun Gong. Ellos son asesinados por sus órganos”.

 “Utilizo el término canibalismo para describir esto”, agregó.

 “Nosotros en Italia no podemos detener estas violaciones, pero tenemos el deber de hacer cualquier esfuerzo para no ser cómplices de esto”.

 El proyecto de ley, que enmendaría partes del código penal para introducir y aumentar las penas contra el tráfico de órganos, tiene por objeto evitar que los ciudadanos italianos viajen a China para recibir trasplantes y disuadir a los médicos de facilitar esos acuerdos.

 

Las ganancias en el mercado negro mundial de órganos están entre 600 y 1.200 millones de dólares por año, según Global Financial Integrity, un grupo de investigación sin fines de lucro en Washington, DC. Mientras que la India y Pakistán son culpables de este tipo de transacciones, los investigadores llaman la atención sobre el sistema chino por su apoyo estatal, la cantidad de asesinados, la sofisticación y la brutalidad.

 El proyecto de ley establece penas de prisión de 3 a 12 años y multas de entre 50.000 y 300.000 euros por facilitar transacciones por órganos de personas vivas. Hacer publicidad o estimular el turismo de trasplante, es decir pacientes que viajan a países como China para recibir un órgano, también es castigado, con los médicos enfrentando inhabilitación de su trabajo de por vida.

 El proyecto de ley después entrará en votación en la Cámara de Diputados, la otra cámara en el parlamento bicameral de Italia, antes de entrar en operación.

 Una legislación similar se propuso en Nueva Gales del Sur, un estado en Australia; Israel también aprobó leyes para prevenir a los turistas que viajan por un trasplante que sean cubiertos por el seguro médico, con el fin de disuadir a los israelíes que viajan a China de que reciban órganos obtenidos ilícitamente.

 Miembros de todos los lados del espectro político expresaron su firme apoyo al proyecto de ley, que fue aprobada por 212 votos contra 1. El período de debate previo a la votación fue con el senador Ivana Simeoni diciendo y acusando, que hay “documentos que disipan cualquier duda” de que la sustracción de órganos a escala masiva ha tenido lugar en China. “Sólo de pensar en esta mercantilización del cuerpo humano me hace temblar”.

 El senador, Sergio Lo Giudice, miembro del gobernante Partido Democrático y también miembro de la Comisión de Derechos Humanos, ha seguido de cerca el proyecto de ley desde su creación, cuando el abogado de derechos humanos David Matas habló ante la Comisión del Senado italiano el 19 de diciembre del 2013.

 

Lo Giudice informó a sus colegas sobre el historial de Falun Gong, una práctica espiritual tradicional común en China, y su persecución por las autoridades chinas desde 1999. Él presentó el trabajo de los investigadores Matas y David Kilgour, un ex parlamentario canadiense, que publicó un informe, y luego un libro en 2006 y 2009 respectivamente, describiendo en detalle la evidencia de que la sustracción masiva de órganos a practicantes de Falun Gong estaba teniendo lugar.

 El Parlamento Europeo y organismos acordes con las Naciones Unidas también pidieron que se investiguen las pruebas.

 El senador Domenico Scillipoti comparó la sustracción de órganos en China al tráfico de órganos realizado por el Estado Islámico de Irak y Siria. 

Por Vincenzo Cassano – La Gran Época

redaccion@sohnetwork.com

 

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