La humildad del líder

En mi camino profesional me he encontrado a muchos gerentes, directivos que tienen esta cualidad la humildad, para mí una de las cualidades más importantes para ser líder.

De por si el Gipuzkoano destaca por su humildad, ahí tenemos a nuestro querido Xabi Alonso, jugador del Real Madrid, que destaca por su humildad, dentro y fuera del campo.

¿Qué habito detecto que tienen estos líderes que destacan por su humildad?

Escuchan a sus clientes internos, externos, buscan ideas afuera de él.

Afrontan la complejidad, especialmente hoy en día cuando la movilidad y la tecnología tienen a todo mundo suponiendo o especulando que hacer. Estos líderes no se basan en que sus ideas o predicciones son correctas, perciben el cambio mientras estos ocurren, lo que les permite tener la capacidad de reaccionar oportunamente.

En un equipo de trabajo, donde las responsabilidades son diversas; estos líderes aceptan que sus perspectivas necesitan ser ampliadas por otros.

La humildad no significa que sean callados, o que les falte el coraje para decir lo que piensan.

La humildad les permite poner su contribución en perspectiva, lo que hace que este líder aprecie cuanto depende de otros para realizar su trabajo, es consciente de que solo juntos podrán llegar a los objetivos establecidos en su organización.

Este líder sabe que tiene una misión que cumplir y también reconoce que, al contar con un equipo de personas, estas deberán ayudarle a lograr los objetivos al mismo que tiempo que la realización de ellos como personas. En este sentido hay tres metas en juego: la del equipo en conjunto -misión-; la de cada uno de los miembros de forma particular en relación a la misión -realización personal-; y, finalmente, cada uno de los miembros del equipo en relación a los demás -bien común-.

No basta con leer sobre la humildad y aprender su significados para ser humildes, que fácil sería…; tampoco nos servirá un curso sobre el tema para mejorar. Para mejorar sobre la humildad debemos conocernos. Hay dos vías para conocernos: una es analizando nuestros actos y otra escuchando a quienes se refieren a nosotros. El ejercicio serio de la humildad implica utilizar ambas vías para conocerse.

Es un ejercicio que no cualquier persona es capaz de hacer, el escuchar sin refutar lo que se habla de uno, independientemente de que sea o no cierto, pues al final esto puede ser un percepción que emane de una forma de actuar.

Por eso estos líderes humildes se conocen o trabajan para conocerse más a sí mismo, lo que les permite utilizar sus capacidades en la consecución del fin y saber qué necesitan para poder suplir o eliminar algunas de sus debilidades. Y en esto el coaching les ayuda mucho.

Estas personas no se creen don perfectos, sino que saben quiénes son o se preocupan seriamente por ir conociéndose, se reconocen y admiten sus defectos y hacen con ese conocimiento de sí mismos cosas grandes.

Además saben cuando se cumplió su tiempo, cuando debe relegar su actividad a su sucesor, muchas veces el mismo al que el formo, conoce su tiempo y su transitoriedad.

Necesitamos a más líderes humildes, capaces de comprender la realidad y de reconocer el bien común, de esta forma esta sociedad iría mejor ¿no les parece?

“Saber que no se sabe, eso es humildad. Pensar que uno sabe lo que no sabe, eso es enfermedad.” – Lao-tsé (570 aC-490 AC)

Por Maite Villafruela

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