En el Día Mundial de los Derechos Humanos (El 10 de diciembre de 2020), la Organización Mundial de la Paz, publicó un artículo en su web escrito por Kailey Ouellette, quien reveló que el PCCh sustrajo órganos a presos de conciencia, especialmente a practicantes de Falun Gong, y pidió a la comunidad internacional que intervenga por las acciones del PCCh.

El artículo señaló que desde 1999, sin planes de donación de órganos en China, el número de trasplantes ha aumentado en más de un 300%. En enero de 2015, el PCCh anunció que pasaría de utilizar los órganos de los presos ejecutados a un sistema de donación voluntaria. Sin embargo, los investigadores encontraron que los datos oficiales proporcionados por el PCCh no concuerdan con el número de trasplantes en los hospitales. Los informes oficiales muestran de 10,000 a 18,000 casos por año, pero el número real se estima de 60,000 a 80,000 casos.

La información pública muestra que el trasplante de órganos ya es la principal fuente de ingresos para los hospitales en China continental. Si se trata de trasplantes para pacientes en el extranjero, las enormes ganancias son aún más sustanciales. Además, de casi todos los pacientes extranjeros que reciben un órgano, su pago es en dólares estadounidenses y en efectivo dentro de China continental y no existe un recibo oficial a cambio. Sin embargo, las noticias actuales que exponen a los pacientes extranjeros que van a China continental para un trasplante de órganos muestran que los hospitales de China continental no han renunciado a la ganancia del mercado negro del “turismo de trasplantes de órganos”. Se estima que el comercio ilegal anual de órganos en China supera los mil millones de dólares estadounidenses.

Huang Jiefu, médico portavoz de trasplante de órganos del PCCh, una vez declaró que para 2023, China se convertiría en el país de trasplantes de órganos más grande del mundo. Se dice que Huang Jiefu, quien era el viceministro de Salud del Partido Comunista de China, solicitó dos hígados de repuesto para una operación en 2005, los cuales se entregarían al día siguiente.

Según el informe de Associated Press el «Trasplante de riñón en tres días» del 27 de agosto del 2016, un paciente canadiense regresó a Canadá desde China y le dijo al médico que había realizado un viaje corto a China para un trasplante de riñón, le pidió a su médico que le brinde un tratamiento de seguimiento post trasplante. El paciente canadiense fue a China para un trasplante de riñón, esperó solo tres días antes de ser operado. La alta «eficiencia» generó dudas de organismos internacionales como la Sociedad de Trasplantes. La sustracción forzada de órganos todavía existe en China.

Según una pista de investigación revelada por Minghui.com en 2017, «Wuhan Unión Hospital todavía realiza trasplantes de riñón sustraído forzadamente». Información privilegiada reveló que en septiembre de 2016 encontró un riñón compatible en corto tiempo y se sometió a un trasplante de riñón el cual pertenecía al Wuhan Unión Hospital, que costó entre 400.000 y 500.000 yuanes. El hospital no reveló información específica del donante, sino que solo dijo que era un «prisionero condenado a muerte», quien tenía unos 30 años de edad y enfatizó que el donante se encontraba en buen estado de salud y que el riñón estaba muy bien. Según el PCCh había anunciado en enero de 2015 que pasaría de utilizar órganos de presos ejecutados a un sistema de donación voluntaria.

En 2019, se expuso un caso, lo que provocó que muchos medios internacionales se enfocaran en los informes. Una niña china que vive en Japón, Sun Lingling, fue enviada de regreso al Hospital Wuhan Unión para un trasplante de corazón. El Hospital estuvo listo en tan solo 10 días. Se obtuvieron 4 corazones compatibles para trasplante.

Algunos analistas señalaron que solo hay una forma de encontrar múltiples órganos disponibles en un período de tiempo tan corto, es decir, debe de tener un grupo de personas sanas para proporcionar órganos compatibles.

En diciembre de 2018, el Tribunal Popular Independiente de Londres, Reino Unido, dictaminó que el PCCh sustrajo por la fuerza órganos a presos de conciencia, especialmente a practicantes de Falun Gong.

Falun Gong es una práctica de cultivación de la escuela Buda. Las personas que practican de acuerdo con los principios de «Verdad, Benevolencia y Tolerancia» han mejorado la moralidad y la buena salud. Para 1999, el número de practicantes de Falun Gong había superado los 100 millones. Sin embargo, desde que el PCCh comenzó a perseguir a Falun Gong el 20 de julio de 1999, muchos practicantes han sido secuestrados, detenidos, torturados e incluso asesinados por la sustracción forzada de sus órganos.

Según las estadísticas del «Centro de Información de Falun Dafa», millones de practicantes de Falun Gong han sido detenidos por el PCCh en prisiones, campos de trabajo y centros de lavado de cerebro y han sido torturados, obligándolos a renunciar a su creencia de «Verdad, Benevolencia y Tolerancia». Numerosos practicantes de Falun Gong desaparecieron después de ser arrestados por el PCCh y desde entonces no ha habido noticias. Muchos practicantes de Falun Gong confirmaron que durante su detención ilegal, se habían sometido a múltiples exámenes físicos, incluidos análisis de tipo de sangre y los guardias de la prisión habían revelado inadvertidamente que era para sustraerles sus órganos. La compatibilidad del tipo de sangre es una condición necesaria para el trasplante de órganos. El «análisis de sangre no convencional» del PCCh a los practicantes de Falun Gong ha continuado hasta el día de hoy y se ha extendido a todas las provincias de China continental.

Para probar esta situación, en 2006, un grupo de investigadores llamó a varios hospitales chinos pidiendo específicamente órganos de los practicantes de Falun Gong, a lo que respondieron que podían proporcionar este tipo de órganos.

En 2019, el veredicto del «Tribunal Independiente» confirmó esta grave violación de los derechos humanos y dictaminó que el régimen del PCCh indudablemente ha sustraído órganos a presos de conciencia, especialmente a practicantes de Falun Gong. El tribunal señaló que «el acto de sustracción forzada de órganos que se ha llevado a cabo en China durante muchos años y a gran escala, los practicantes de Falun Gong podrían ser la fuente principal de suministro de órganos. El tribunal cree que los crímenes contra la humanidad del PCCh contra los practicantes de Falun Gong están indudablemente comprobados».

El Tribunal Independiente pidió a las Naciones Unidas que investiguen más a fondo si las detenciones por el PCCh y la sustracción de órganos de practicantes de Falun Gong, uigures y otros grupos constituían el crimen de genocidio en masa. Pidió a los funcionarios que los perpetradores involucrados en la persecución, rindan cuentas y que se ocupen de ellos en un tribunal internacional.

Aunque las autoridades del PCCh han negado repetidamente estas acusaciones y han continuado denigrando a Falun Gong, a los chinos y a la gente en otros países, una gran cantidad de evidencia prueba el hecho de que el PCCh ha extraído órganos de practicantes de Falun Gong. Estimaciones conservadoras indican que en los primeros cuatro años de persecución, más de 1,000 practicantes de Falun Gong fueron perseguidos hasta la muerte, y se estima que decenas de miles de practicantes de Falun Gong han sido asesinados y sustraído sus órganos a la fuerza. Hasta ahora esta persecución no se ha detenido.

Durante 21 años, los practicantes de Falun Gong han dicho la verdad sobre la persecución del PCCh. Se han llevado a cabo muchas peticiones pacíficas en todo el mundo, enviando materiales de la verdad para presentar la situación real y pidiendo a la gente que resista la persecución del PCCh a Falun Gong.

La sustracción forzada de órganos por parte del PCCh es un crimen que viola gravemente la Convención Internacional de Derechos Humanos. Ha preocupado a las Naciones Unidas, al Congreso de los Estados Unidos y al Parlamento Europeo durante muchos años. Los parlamentos europeos y estadounidenses han propuesto sucesivamente resoluciones condenando la sustracción forzada de órganos por parte del PCCh; el Senado y los representantes de Estados Unidos también iniciaron un proyecto de ley para detener la sustracción forzada de órganos por parte del PCCh. Países como Israel, Taiwán y España también han prohibido que el «turismo de órganos» vaya a China.

«La Organización Internacional de  Investigación  sobre la Persecución a Falun Gong» (conocida como «WOIPFG») publicó el libro «Pruebas Irrefutables» el 10 de diciembre de este año, comenzando en Hong Kong, la Asociación de Falun Dafa de Hong Kong, «la organización internacional de Investigación sobre la persecución de Falun Gong» Sección Hong Kong, La Asociación de Hong Kong para el Rescate de los practicantes de Falun Gong perseguidos celebró conjuntamente una conferencia de prensa, pidiendo al mundo que detenga conjuntamente la persecución a Falun Gong y presentó la última evidencia obtenida por WOIPFG, que muestra que el crimen de sustracción forzada de órganos a practicantes de Falun Gong vivos no se ha detenido y todavía continua.

Reportera: Jenny

Editor: Xin Ji

Versión en china: https://www.soundofhope.org/post/458503?lang=b5

 

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