El mundo entero observa con expectación a México.

Con curiosidad se buscan certezas de la enigmática Profecía Maya que está por alcanzar el sexto sol de la revelación de los antiguos mayas, que anunciaban, en la equivalencia de los años 2010-2011 de nuestro calendario, lka el fin del quinto sol, donde el ciclo cósmico entrante al año 2012 paralelo al sexto sol, será el término de la era, llegando a la  conclusión del calendario Batktun, Maya.

Según las interpretaciones de los escritos de este erudito pueblo, inscrito está, que vendrá el rayo que tocará las galaxias. Es Ahau, el sexto sol que comenzará el 21 de diciembre de 2012. El mundo se gira entorno a México prehispánico con sabiduría de un pueblo que nos propone un amanecer galáctico o el placer de una nueva era.

Las primeras excavaciones y reconocimiento del territorio arqueológico maya las realizó el capitán de ejercito Antonio del Ríos, poco después se declaró por decreto Real el 15 de Marzo de 1786, el magnánimo territorio Palenque, cercano a Chiapas. Los escritos de del Ríos y de su dibujante fueron enviados al rey Carlos III, quedando en el olvido, posteriormente entre polvo y omisión aparecerán ubicados en Londres en 1822, lo que inmediatamente acaparó la atención de la élite culta de este país.

Es la exploración del territorio Maya, con investigación y curiosidad científica especialmente de la NASA y de múltiples Instituciones Paracientíficas. La génesis expuesta por los mayas en sus diseños y códigos, describe que no había animales ni seres existentes en la Tierra, estaba el cielo y el mar, no existía el sonido, ni los movimientos porque el mar era callado, sólo el espacio inconmensurable, sin límites. No se coexistía con el mal, kotz.

Apreciaban este lugar inmenso y también enigmático, llamado cielo, relevante era la cosmografía, que hacía el mundo presente en tres niveles. En lo mas alto, el cielo de los superiores, en el intermedio los hombres, la roca y la vida y el nivel inferior probablemente acuoso, los dioses de inframundo. Los estudiosos mayas amantes y devotos del cosmos, del sol, del espacio sideral tenían la capacidad de elaborar calendarios rituales, ceremoniales, como Batktun. De allí proviene la importancia de esta profecía, que aflora con el descubrimiento del monolito la Estela 6 en Tortuguero. El significado es el término de una era, el fin de un ciclo y el comienzo de un nuevo amanecer, como es señalado con el solsticio de invierno de 2012, basado especialmente en el Batktun Maya.

El arqueólogo Stephen Houston y David Stuart de la Universidad de Texas en Austin, estudiosos de la escritura  confirman este Batkun. De ahí la inscripción de la zona arqueológica el Tortuguero, que es parte del municipio de Macuspana , donde se descubrió la Estela de Tortuguero o Estela 6 (monolito formado por 3 piezas, en posesión de México, Nueva York y la parte tres en manos privadas) la cual en su código señala el final de una etapa, es decir, la conclusión del calendario, lo que se profetiza, como un cataclismo.

Todavía en el cerro se encuentran 4 montículos inexplorados, quedando mucho trabajo por concluir para poder descifrar en forma total y clara este monolito. Más el maravilloso hallazgo de la Estela de Tortuguero o Estela 6  llena de confianza al mundo científico de hipotéticos entornos referente a este maravilloso e interesante tema. Hipótesis catastrófica, la fin del ciclo cósmico donde habrán coaliciones estelares, reducción de la actividad solar, la tierra comenzará a deslizarse en el firmamento. Siendo Mesoamérica el acceso entre esta actividad y la energía. Entre el Atlántico y el Pacífico, el espacio azul y el celeste del océano, entre estupefacción y amor hacia el patrimonio y sabiduría de un gran pueblo, como fueron los mayas.

El misterio hace concretar que este término del calendario, es el aporte con la comparecencia  positivista, con auge de un devenir brillante en un futuro reflexivo.

Un amanecer cósmico completará al ser humano, renovando sus valores y buenas intenciones. La profecía maya es el fin de una era, con el arribo de un gozo espiritual para apreciar y revalorizar las culturas, especialmente las indígenas, y autóctonas, como la majestuosa  civilización Maya.

Por Magdalena Arqueros Valer

redaccion@sohnetwork.com

 

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