Los chinos, en la noche del Festival del Medio Otoño, cuando miramos la luna brillante, casi siempre pensamos en las hermosas leyendas de Chang’e volando a la luna y Wu Gang cortando el olivo fragante. 

La cultura maya y la civilización china tienen similitudes particulares

En la cultura tradicional china, adorar a la luna tiene una historia muy remota. En el lado superior izquierdo de la pintura de seda de la Tumba Han de Mawangdui (un sitio arqueológico en la provincia de Hunan), hay patrones de Chang’e volando a la luna, un sapo con una nube en la boca y un conejo de jade.

Parte de la pintura de seda en forma de T en Mawangdui (Foto: Museo Provincial de Hunan)

Sin embargo, la adoración a la luna no solo apareció en la cultura divina de la Dinastía Xia de China, sino que en la antigua cultura maya también podemos encontrar registros relevantes de la reverencia de la diosa luna y el conejo de jade.

En el Museo de Arte de Boston, hay una colección de jarrones de colores del período de la cultura maya, que en su parte superior tienen la imagen de la diosa de la luna y el conejo de jade.

La diosa de la luna y el conejo de jade (Foto: Museo de Arte de Boston)

También se descubrió que en la cultura maya hay objetos similares a las tabletas de jade que se sostenían por los gobernantes en ocasiones ceremoniales durante los tiempos de la dinastía Yin Shang. Sin mencionar que en ambas civilizaciones tenían la tradición de grabar los eventos importantes en pilares y estelas de piedra.

Además, los estudiosos soviéticos descubrieron que la escritura maya, al igual que los caracteres chinos, está compuesta por una parte de logograma, que indica el sonido, y una parte de ideograma, que indica el significado; es decir, ambos sistemas de escritura combinan significado y forma, lo cual es muy escaso de encontrar en la tierra.

Leyendas de la civilización maya

La civilización maya, una civilización de alto nivel que surgió en la selva tropical americana, todavía está envuelta en un velo misterioso. En los últimos cientos de años, se ha vuelto cada vez más claro en los círculos académicos y arqueológicos que entre hace 40.000 y 20.000 años, el estrecho de Bering se convirtió en puente marítimo terrestre (cuando bajó el nivel del mar y el agua se congeló), y de esta forma algunos asiáticos emigraron a América, abriendo así el antecesor de la civilización maya. Por lo tanto, la cultura maya y la cultura china tienen algunas similitudes en muchos aspectos; además, también hay una creencia de que los mayas y los mongoles tienen una relación directa.

Quizás todo esto haya sucedido realmente, es solo que no se ha explorado en el territorio de la ciencia moderna.

Pero en el mundo de la cultivación, un practicante de la escuela Buda vio a través de sus propias habilidades sobrenaturales lo que sucedió durante la antigua edad de hielo …

En otro tiempo, en lo que sería hoy el interior de Asia y la parte norte de Asia Central, vivía una civilización avanzada de mongoles; su inteligencia era tan grande que podían mover objetos con su concentración y en meditación salir a viajar entre las estrellas del sistema solar. Su conocimiento sobre el calendario astronómico también era del nivel de una sociedad desarrollada.

En un momento determinado, el Dios que creó a esa raza humana se dio cuenta que la civilización debía terminar. Sin embargo, vio que aún había personas entre el pueblo que tenían conocimiento de calendarios, ciencia y tecnología;  así que decidió iluminar a ciertas personas de moralidad muy alta, permitiéndoles irse y llevar consigo a algunos conocidos hasta el otro lado del mar, donde crearían un nuevo hogar. Mientras el agua fluya a lo largo del continente, encontrarían un cálido refugio.

Y así, bajo el poder del Dios, la magnífica e incomparablemente brillante civilización que una vez existió en Asia desapareció sin dejar rastro alguno.

Largo Camino Migratorio

Cuando esas pocas personas de moralidad alta partieron, llevaron consigo a cada familiar, amigo, superior y subordinado que conocían, sumando aproximadamente 200 mil personas. De acuerdo al decreto del Dios partieron dolorosamente del lugar en el que llevaban más de 10 mil años construyendo, cargando una profunda tristeza y miseria inimaginables. Niños y ancianos partieron por igual en el viaje de migración étnica. 

El grupo caminó con determinación a lo largo de la costa en dirección al norte. Durante el proceso, pasaron por todo tipo de peligros, encontrándose con bosques vírgenes, bestias gigantescas, dinosaurios y por supuesto no faltaron las tribus bárbaras primitivas. Algunas personas de la tribu no solo se convirtieron en presa de los enormes animales, sino que también se convirtieron en el plato del almuerzo de las tribus salvajes. Sumado a la insuficiencia del agua y el suelo y otros desastres imprevistos, el número de personas que los acompañaban disminuía día a día.

El dinero y el estatus se volvieron inútiles, todos se volvieron conscientes de que su raza sólo podría sobrevivir si se apoyaban los unos a los otros y trabajaban juntos.

Manteniendo un corazón puro y confianza en los planes de Dios

Cuando quedaban unas 10.000 personas en esta tribu, una tormentosa noche, grandes grupos de dinosaurios aparecieron en el denso bosque donde los migrantes pasaban la noche.

Uno de los jefes vio que la gente estaba exhausta y que realmente no podrían resistir, así que valientemente levantó una antorcha y corrió hacia los dinosaurios, quienes lo persiguieron. Después de ver que el jefe abandonó su seguridad por la tribu, una docena de fuertes hombres jóvenes fueron uno tras otro tomando antorchas y corriendo intrépidamente dirigiendo a los dinosaurios. Al final, todos ellos fueron devorados. 

Los líderes restantes rápidamente presionaron a todos a seguir adelante, en esa noche lluviosa, avanzaron con lágrimas en los ojos.

Después de pasar tantas tribulaciones, solo quedaron dos mil personas que llegaron en harapos y tambaleándose a lo que hoy es la Playa de Bering. Ahí encontraron a un grupo de salvajes quienes se llevaron a una docena de personas del grupo para desollarlos y comerse su carne. 

Una hermosa niña se paró frente al líder de la tribu y le dijo “anoche soñé que usaría mi sonrisa para salvar a nuestra gente”. Así que caminó hacia el salvaje y con su sonrisa inocente, le hizo una señal para que liberara a los capturados. Los salvajes resultaron estar poseídos por un demonio y realmente liberaron a las personas que planeaban devorar. Más tarde, esta niña se convirtió en la heroína de toda la tribu.

Aún tenían un problema, el mar de Bering, con olas altas y aguas profundas, era imposible de atravesar. Algunos estaban deprimidos, otros perdidos y otros buscando soluciones. Al final, los líderes llegaron a la conclusión de que solo pidiendo ayuda a los dioses lograrían cruzar y sobrevivir el desastre.

Así, cada miembro de la tribu comenzó una meditación sentada. Usando el corazón más devoto, imploraron a Dios que les permitiera completar su migración al continente Americano. 

El viento sopló tres días y tres noches, ellos no se movieron. Después siguieron tres días y tres noches de fuerte lluvia, algunos comenzaron a dudar de Dios. De pronto se abrió el Cielo y cayeron rayos, algunos murieron partidos en dos. En este punto, más gente comenzó a perder su fe. Consecuentemente, comenzó a granizar y otros murieron por esta causa. Finalmente, cuando pasaron siete días y siete noches de oscuridad, ¡finalmente el sol se reveló! Como un mundo nuevo ¡llegó la esperanza!

Algunas personas intentaron entrar al mar para examinarlo, ¡la parte más profunda ahora llegaba al pecho y podían cruzar caminando!

Al final, las aproximadamente 800 personas restantes caminaron por el estrecho de Bering con el apoyo y dependencia mutua y sobrevivieron a la mayor calamidad de sus vidas. Llegaron al continente Americano, el cual era mayormente árido, a excepción de los restos de la civilización anterior. La sombra de las dificultades de las bestias, falta de suelo, agua y comida, persistió en los corazones de esta tribu.

Reconstruir la civilización y cumplir la misión.

Las personas que sobrevivieron comprendieron profundamente las dos cosas que se deben hacer para sobrevivir: creer en Dios y mantener una naturaleza amable e inocente. Desde entonces, los miembros de esta tribu se hicieron muy amables y armoniosos, con tolerancia y comprensión entre las personas. Siempre, en cualquier lugar y haciendo cualquier cosa, primero pensaban en Dios y en cómo adorarlo.

Cuando siguieron estos principios, se dieron cuenta que su sabiduría parecía ser mayor que antes. La generación mayor pasaba sus últimos años de vida heredando su conocimiento a la nueva generación, con el fin de enriquecer a la civilización. Después de más de 10 generaciones, su tribu abarcó toda América. Como sentían estar más cerca de Dios en la región de Centroamérica, hubo más personas abarcando esa área, y ahí fue donde asentaron la civilización maya, que sería admirada por civilizaciones posteriores.

Ruinas de la civilización maya (Foto: Pixabay)

Durante ese período, su civilización era muy avanzada y su moralidad también lo era. En el momento en que la civilización estaba en su punto más glorioso, Dios deliberadamente les pidió que crearan un calendario solar en el que se explicara claramente que en el período actual de la tierra, habría un período de purificación y renovación, en el que las personas malas serán eliminadas y el resto entraría en una nueva gloria. Después de que los mayas completaron su misión, Dios eliminó a su gente de muchas maneras, y solo quedaron unos pocos.

En 1526, una expedición española llegó a la tribu maya, sin embargo, la gente maya de este periodo ya no era la civilización maya original, sino la que quedaba después de la eliminación, y su tecnología y nivel de civilización no puede compararse bajo ningún estándar con la civilización maya que les precedió. 

Los mayas enviaron a un traductor con los Españoles, y como resultado de sus pláticas, ellos se asustaron y quemaron todas las posesiones, códigos antiguos y registros históricos. Desde entonces, los secretos de los antiguos mayas permanecen como un misterio para la historia. De hecho, este también era el arreglo secreto de los Dioses; cuando ellos cumplieran su misión de contactar con la civilización moderna -y legar el calendario solar-, deberían desaparecer. Ellos no están extintos, sino que lo más probable es que hayan ido a esconderse a bosques o montañas lejanas donde la civilización moderna no puede encontrarlos. 

Hoy en día, cuando la gente discute las predicciones acertadas de la civilización maya y se maravilla con la brillantez de sus avances en astronomía, matemáticas, anatomía, entre otros campos, aún no saben ni entienden sobre la gran historia de la migración maya, muchos ni siquiera lo creen. 

Las personas que no creen en todo esto pueden tratarlo como un mito o una historia. Pero tal vez, podrían considerar que cuando una vida se encuentra en una situación difícil, cuando una raza se enfrenta a la extinción, las personas aún pueden mantener una fe sólida en Dios y la bondad hacia sus compañeros. Estos dos elementos, la bondad y la fe, también son la fuente de poder de la nación para sobrevivir y multiplicarse ¡Es la verdadera base de la supervivencia!

(Parte del contenido es un extracto de un artículo firmado por Xiaolian por Zhengjian.com)

Editor responsable: Wen Simin

Versión en chino: https://m.soundofhope.org/post/426847

 

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