El “pengci” o “choque de porcelana” es la práctica de las personas que se tiran frente a los autos y buses en un intento de acusar al conductor de lesiones y cobrar algo de dinero.

En China circula un gran número de videos que muestran a estafadores que se tiran frente a los autos y colectivos para simular un accidente y así sacarles un poco de dinero a los conductores.

La estafa, conocida en China como “pengci” o “choque de porcelana”, comenzó a ser documentada en internet hace varios años, y los autores se convirtieron en un fuente de chistes y burlas.

Pero últimamente, la práctica se está complicando debido a la gran presencia de cámaras listas para filmar los intentos de fraude. Y de lo cómico que resultaban algunas de las escenas, ya se está pasando a la indignación de la sociedad.

El primer video, según reporta el diario estadounidense The New York Times, muestra a una mujer en Yongzhou, en la provincia central de Hunan, en un típico ejemplo de “pengci”.

“¿Qué quieres? ¡Levántate! ¡Ándate! ¡Rápido!”, le grita el conductor a la mujer que se tiró debajo de su auto.

“¿Ni siquiera 20 renminbis?”, retruca la mujer, pidiendo algo de dinero.

Entonces el hombre le entrega un billete -equivalente a unos 3 dólares- mientras la mujer comienza a bailar. “Tómame una foto”, le dice a la persona que está grabando la escena. “Son sólo 20 renminbi, pero puedo hacer 250 en una hora”, dice.

En otro video, publicado en noviembre, una joven mujer se tira frente a una camioneta, desafiando el conductor a arrancar. Hasta que llega la policía que la obliga a levantarse.

En Nanning, la capital de la región autónoma de Guangxi Zhuang, un hombre se arrojó bajo un bus hasta la intervención de las autoridades.

Pero no siempre los intentos de estafa son exitosos: a veces los autores de “pengci” terminan lastimados, con heridas y huesos rotos. En algunos casos, terminaron muertos.

Y aunque no hay información confiable sobre el tamaño del fraude, para muchas víctimas pagar algo de dinero es preferible que terminar en juicio.

Aunque en los últimos tiempos las autoridades chinas están comenzando a tomar medidas. El sábado pasado un juez de Shenyang, en la provincia de Liaoning, condenó a dos hombres a 11 meses de cárcel y a pagar una  multa de 3 mil dólares.

redaccion@sohnetwork.com

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