Monjes tibetanos recitaron un conjuro para hacer que la roca se eleve 250 metros en el aire (wanhuatong / captura de pantalla del video)

El Tíbet es un lugar sagrado con cielo azul y nubes blancas,  la gente ha abandonado durante mucho tiempo sus creencias. El Tíbet es un lugar muy misterioso y atrasado a los ojos de los ateos, no están en consonancia con la modernización, difícil atraerlos con dinero, belleza e indulgencia. Porque no tener fe en el corazón de los tibetanos equivale a perder la vida, por eso no les importa el disfrute material que tienen delante de sus ojos, si son perseguidos y torturados por la búsqueda espiritual, no hay diferencia en perder la vida.

Hace algunas décadas, un doctor en Medicina de la Universidad de Oxford fue invitado por su colega tibetano para quedarse por un tiempo, en ese periodo, un día, vio  a los monjes con sus propios ojos  levitar una roca grande a  250 metros de altura recitando un conjuro. Ese día, el médico fue llevado a una ladera cubierta de hierba, rodeada por imponentes  acantilados  al noroeste. Uno de los acantilados tenía un pedestal de roca que sobresalía, y se podía entrar a una cueva a unos 250 metros sobre el suelo. Los lugareños están usando piedras enormes para construir un muro en la cornisa, pero no hay forma de llegar a ese lugar a menos que trepen con cuerdas.

A una distancia de 250 metros del acantilado, hay una losa de piedra lisa con un ancho de aproximadamente 1 metro, en el medio se tallo una cavidad en forma de tazón con una profundidad  15 cm aproximadamente. Luego, un par yak (toro tibetano) arrastró una gran roca al área en forma de cuenco, que tenía 1 metro de alto y aproximadamente 1,5 metros de largo. Lo extraño es que hay 13 tambores y 6 cuernos todos apuntando a la piedra, dispuestos en un cuarto de arco perfectamente formando (90 grados), todos los tambores están  hechos de láminas de hierro de 30 cm de espesor, el palillo es de cuero y la punta está cubierta con metal. Los seis cuernos son muy largos, el número exacto es de 3,12 metros.

Cuerno de 3,12 metros de largo (guanjianshike / captura de pantalla de video)

Los monjes midieron cuidadosamente la distancia entre la piedra y los instrumentos que forman un cuarto de arco, y el  resultado da 63 metros. Dentro de los 13 tambores hay ocho que son exactamente del mismo tamaño que la piedra, todos los cuales tienen 1 metro de ancho y 1,5 metros de largo; los otros cuatro tambores  son relativamente pequeños, 1/3 del volumen del tambor grande, que tiene 0,7 metros de ancho y 1 metro de largo. También está el tambor más pequeño, de 0,2 metros de ancho y 0,3 metros de largo. Los tres tipos de tambores, grandes, medianos y pequeños, forman las mejores proporciones, todos los instrumentos se fijan en el armazón para que puedan orientarse con precisión.

Tambor de hierro de 30 cm de grosor (guanjianshike / captura de pantalla de video)

El siguiente paso es ubicar a 200 monjes en una fila detrás de los 19 instrumentos, cada fila con alrededor de 8 a 10 personas. Cuando la piedra está en su lugar, el monje detrás del tambor pequeño envía una señal para comenzar a tocar. El sonido del tambor pequeño es  muy agudo y  audible incluso cuando otros instrumentos musicales hacían sonidos revueltos y ruidosos, todos los monjes recitaban los conjuros y la velocidad era cada vez más rápida. No pasó nada en los primeros cuatro minutos. A medida que los tambores y los cánticos se volvían cada vez más rápidos, la roca comenzó a balancearse y de repente se elevó en el aire. Después de ascender durante 3 minutos, aterrizó en una plataforma de 250 metros de altura. ¡Es increíble¡ Las rocas (tan grandes como las piedras que se usaron para construir las pirámides) hicieron un viaje lento y pesado de 3 minutos, volando en una línea curva de 500 metros en el aire. De esta manera, se movieron de 5 a 6 rocas en una hora….

Diagrama esquemático de la escena del despegue de la roca (guanjianshike / captura de pantalla de video)

El médico pensó que podría haber sido hipnotizado, por lo que instaló una cámara para filmar todo el proceso. Cuando volvió a ver la película más tarde, el contenido de la película era exactamente el mismo que lo que vio en la escena. Se quedó atónito. Esta vez vio la escena real de ondas sonoras flotantes con sus propios ojos, revelando el secreto de larga data, es decir, la vibración y compresión del campo sonoro. Para invalidar la gravedad, este descubrimiento es suficiente para sacudir nuestra visión del mundo.

Editor: Guo Xiao y Tian Zhe

Versión en chino: https://m.soundofhope.org/post/414259

 

 

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