Descubren que el maíz criollo pigmentado previene enfermedades y envejecimiento

Da clic a la imagen para ampliarla
El estudio de la UNAM en México, se desarrolla con los maíces nativos de Tlaxcala, de colores morado, azul y negro.

Investigadores mexicanos de la Universidad Nacional Autónoma de México -UNAM- encontraron que los maíces criollos de Tlaxcala, especialmente los pigmentados, tienen compuestos bioactivos que ayudan a prevenir enfermedades, sobre todo de tipo crónico o asociadas al envejecimiento.

El maíz, caracterizado por ser el alimento tradicional de los mexicanos, contiene en específico, fibra dietética, esteroles, antioxidantes y adicionalmente, en los pigmentados amarillos, altas concentraciones de carotenos, informa la UNAM en el mes de enero, al publicar un estudio de un equipo de Investigadores del Departamento de Alimentos y Biotecnología de la Facultad de Química, liderado por  de Arturo Navarro.

A su vez el maíz pigmentado de color morado, azul o negro es el que se destaca por poseer los contenidos más altos de los componentes denominados antocianinas.

Para producir tortillas, atole o tamales, este maíz sufre un tratamiento térmico alcalino denominado nixtamalización, del cual se genera el nejayote, rico en compuestos bioactivos, entre ellos, el ácido ferúlico y los xilanos. Estas propiedades contribuyen también al control de la diabetes, destaca el documento.

Navarro y su equipo desarrollaron un método de extracción líquido-líquido para obtener el ácido ferúlico de las aguas residuales de estos productos nativos, con resultados equivalentes a otros procesos, como el de adsorción-desorción con resinas poliméricas o el de ultrafiltración, que se utilizan en otras partes del mundo, así lo indica la Dirección General de Comunicación Social de la Universidad de México, informa la UNAM.

“Los datos con los que contamos hasta el momento son bastante buenos. La siguiente etapa es escalarlo a una planta piloto y hacer un análisis del costo”, dijo uno de los integrantes..

El ácido ferúlico tiene una particular relevancia porque se utiliza para la producción de vanillina natural, el saborizante que más se consume en el mundo y fuente de antioxidantes naturales que se emplean para la estabilización de alimentos ricos en grasas a fin de evitar su oxidación. También es la base para la elaboración de cremas fotoprotectoras de luz ultravioleta, entre otros usos.

El científico destacó que los compuestos bioactivos son usados “per se”, como materias primas para obtener otros grupos de compuestos de interés para las industrias alimentaria, farmacéutica o cosmética.

Por Isabel Peralta – La Gran Época

redaccion@sohnetwork.com

Nos interesa tu opinión, deja tus comentarios

comentarios