Anastasia Lin, la Miss Mundo Canadá a quien China le denegó la visa para concursar en el evento de Miss Mundo se encuentra en Hong Kong en espera de dar una conferencia de prensa.

Ella viajo a Hong Kong en un viaje esperanzador por concursar en el sueño anhelado y represtar a las mujeres más bellas del mundo, aunque el Partido comunista le trunco su sueño.

En su cuenta de Facebook, Lin compartió que llegó a Hong Kong a las 6:00 am el día de hoy en camino a Sanya a donde se lleva a cabo el evento.

A diferencia de todas las demás concursantes, Lin nunca recibió una visa de China a pesar de los repetidos intentos por conseguirla.

Ninguna razón se ha dado en cuanto a porqué Lin nunca recibió una visa, ella dice que es debido a su defensa de los derechos humanos y su estatus como un seguidor de Falun Gong.

Sin embargo, los ciudadanos canadienses son elegibles para obtener un visado a su llegada a Sanya, y ella confiando en esa pequeña laguna, Lin trató de hacer un último esfuerzo de viajar a la capital de Hainan a través de Hong Kong.

Pero este último intento fracasó, ya que se le impidió subir al avión en Hong Kong. Lin comenta que no comprende por que tanta negativa en un evento al cual tiene el derecho de participar al haber ganado como Miss Canadá.

Ella dará una conferencia de prensa en Hong Kong mañana por la mañana a las 10 horas en el Regal Airport Hotel. Ella compartirá por qué para ella le es importante participar en el concurso, cómo llegó a Falun Gong y lo que realmente piensa sobre el gobierno chino.

Aquí hay algunos extractos de la carta enviada:

Esta es una causa muy personal para mí. Cuando yo era una niña crecí en China, mi trabajo como presidente del consejo estudiantil era cumplir con la ideológica entre mis compañeros de clase y serle fiel y difundir la propaganda comunista.
Fue sólo después de que me mudé a Canadá que descubrí  lo que significa pensar libremente, de usar mi propia mente, y vivir sin temor al castigo arbitrario o represalias.
Para mí, esta es la esencia de ser canadiense y vivir en una sociedad libre. Y es algo que espero que todo el mundo algún día pueda aprovechar siendo libre.
Ahora lamentablemente, el gobierno chino me ha excluido de la competencia. Ellos están tratando de castigarme por mis creencias y me impide hablar sobre sobre cuestiones de derechos humanos.
Muchos otros han tenido experiencias similares; durante años, el gobierno chino ha utilizado la amenaza al negarte la visa y castiga a los disidentes o cualquier persona con visas no aprobadas, y para traer académicos y periodistas que hablen bien del partido si no les niegan la visa.
Esto no es una conducta propia de una superpotencia, sobre todo aspirante que espera acoger competiciones internacionales como Miss Mundo y los Juegos Olímpicos de Invierno próximos.
Silenciando reinas de belleza, la censura de los periodistas, y torturar a los creyentes religiosos no es un signo de fortaleza, es un signo de debilidad profunda y de inseguridad.
Si China quiere ser respetada por la comunidad internacional, debe cumplir con las normas y estándares mundiales y éticos. Si desea ser fuerte y próspero, debe darse cuenta de que la fuerza viene de la diversidad, de la posibilidad de escuchar diferentes ideas. El pueblo chino es una antigua civilización con ricas tradiciones y costumbres culturales. Ellos son totalmente capaces de discernir el bien del mal si se les da una oportunidad. Es una lástima que el gobierno chino no les brinde esta oportunidad.
Lin de 25 años nació y creció en Hunan, aunque ahora es ciudadana canadiense. Se mudó al país a la edad de 13 años con su madre, se graduó en la Universidad de Toronto y su carrera es como modelo, actriz y activista.
Lin dice que su interés en los derechos humanos comenzó cuando escuchó las historias de otros ciudadanos chinos que dijeron que estaban siendo atacados por las autoridades. Desde entonces ella a participado en películas sobre el abuso y persecución de los miembros de Falun Gong y también ha hablado abiertamente del tema en el Congreso de los Estados Unidos.
A principios de este año, Lin escribió un artículo a “The Washington Post” afirmando que su padre, que aún vive en China, había comenzado a recibir amenazas por parte de agentes de seguridad chinos ya que su hija ha hablado de los derechos humanos en China en el exterior. A pesar de las amenazas, Lin se comprometió a llevar a cabo su trabajo. En el artículo que escribió:
Muchas personas me han preguntado por qué he continuado hablando después de que mi padre se vio amenazado. La respuesta es simple: Si me dejo intimidar, entonces soy cómplice de las continuas violaciones de los derechos humanos. Si yo y otras personas que comparten mis preocupaciones nos callamos, el Partido Comunista seguirá abusando de su gente con impunidad.

Te puede interesar:

Censuran a la reina de belleza para Canadá
Niegan participar a Miss Mundo Canadá en China

redaccion@sohnetwork.com

 

Nos interesa tu opinión, deja tus comentarios

comentarios