La ofrenda del Día de Muertos es una de las tradiciones que han sobrevivido al tiempo y a pesar de que actualmente tiene algunas variaciones, hay elementos que se han utilizado durante cientos de años y los cuales ayudan a complementar el significado de la celebración que los mexicanos hacen de la muerte.

Es por eso que para que tengas una ofrenda perfecta, te decimos qué significa cada elemento y lo que no debe faltar en tu altar para que recibas a tus difuntos como se debe.

¿Cuándo ponerla y cuándo quitarla?

Tradicionalmente, la ofrenda se pone la tarde del 31 de octubre, para esperar a las almas de los niños que son los primeros en llegar el uno de noviembre. En el transcurso del día y la noche del dos de noviembre, las almas de los adultos llegan. Para el día dos, ya todos están disfrutando de la celebración a lado de sus familiares, es por esto que se debe retirar hasta el tres de noviembre.

¿Por qué se pone en niveles o pisos?

El que una ofrenda esté distribuida en diferentes pisos no responde sólo a una decisión estética, sino que cada uno de los niveles tiene un significado.

Generalmente se ponen ofrendas de dos o tres niveles que representan la tierra y el cielo y en su caso, el purgatorio.

En este tipo de ofrendas, todo lo relacionado con lo terrenal se sitúa en el primer nivel, mientras que el retrato del difunto, flores y velas debe ir en el segundo piso.

Algunas ofrendas, las más elaboradas, utilizan hasta siete pisos y cada uno representa las etapas por las que el alma debe pasar para alcanzar el descanso.

Lo que no debe faltar…

Además de las flores de cempasúchil y el pan de muerto, una ofrenda tradicional debe tener velas, una cruz, papel picado y agua pues cada elemento cumple una función especial que le ayudará a tu difunto a llegar con bien a la que era su casa y posteriormente partir de nuevo.

Qué significa…

La flor de cempasúchil: ayuda  a los difuntos a encontrar el camino hacia la ofrenda gracias a su olor y color. Su nombre, se deriva del náhuatl y significa la flor de los veinte pétalos.

El incienso o copal: esta fragancia de origen prehispánico ayuda a ahuyentar a los malos espíritus para que el alma de nuestro ser querido pueda entrar sin problemas a nuestra casa.

Las velas o cirios: su luz será la guía para que las almas puedan llegar a su casa. También les ayudará a regresar al más allá. Si las pones en forma de cruz, es una forma de representar los cuatro puntos cardinales y será más fácil para el alma de tu familiar encontrar su camino.

El agua: no sólo ayudará a saciar la sed de tu difunto, sino que también ayuda a purificar su alma.

La sal: evitará que el alma se corrompa en su viaje de vuelta y pueda regresar el próximo año. También les ayuda a mantenerse frescos durante el viaje. Puedes poner una pizca en la mesa o en un platito.

Las calaveritas de azúcar :representan los difuntos a quienes se les dedica la ofrenda, es por eso que deben llevar su nombre en la frente.

El papel picado: representa el aire, uno de los cuatro elementos que siempre deben estar presentes en la ofrenda.

La cruz: fue introducida por los evangelizadores españoles para darle un significado religioso a la veneración de los muertos que hacían los indígenas.

El Petate: dales un lugar de descanso a tus difuntos con este artículo de origen prehispánico.

Los dulces: para agasajar a las almas de los niños.

La comida favorita de tus difuntos: recíbelos con lo que más les gustaba comer en vida, ya sea un plato con mole, tamales, enchiladas, tacos y por supuesto no puede faltar su bebida favorita como el tequila o la cerveza.

El pan de muerto: representa a los muertos. Su origen viene de tiempos prehispánicos, cuando se ofrecía una ofrenda a los dioses Izcoxauhqui o Huehuetéotl cada que una persona era sacrificada.

Los golletes: estos panes que parecen una dona, son de color rojo debido a que simbolizan los cráneos y sangre de los enemigos vencidos.

Milenio Digital

redaccion@sohnetwork.com

Nos interesa tu opinión, deja tus comentarios

comentarios