Oposición de Colombia insiste en que no puede hablarse de “paz”

El senador del Centro Democrático Alfredo Rangel, en un acto político en Bogotá donde se refirió a las últimas liberaciones de las Farc. (Foto: www.centrodemocratico.com). da click para ampliar la imagen.
“Un gesto de paz sería no secuestrar más civiles y devolverles la libertad a todos los que están en su poder”, indicó un senador.

 

Tras 15 días de cautiverio por el bloque terrorista de Iván Ríos, fueron liberados este 30 de noviembre, el general Rubén Darío Alzate, el cabo primero Jorge Rodríguez y la abogada Gloria Urrego, quienes se encontrarían en óptimo estado de salud según comunicó la prensa oficial de Colombia.

Acontecidos los hechos, voces opositoras dieron su opinión y advirtieron que no estamos precisamente ante hechos de paz o una liberación “pacífica”. Así lo afirmó el senador por el Centro Democrático Alfredo Rangel en un acto político, quien cree que la entrega de los tres secuestrados no debe entenderse como un gesto de paz por parte del grupo terrorista Farc.

“Los colombianos no tenemos nada que agradecerle al terrorismo de las Farc”, aseguró el senador.

Por el contrario, agregó, “los colombianos no tenemos nada que agradecerle a ese grupo terrorista. Un gesto de paz hubiera sido no haber secuestrado al General ni a esos militares. Un gesto de paz sería no volver a secuestrar niños para sus filas. No volver a secuestrar soldados ni policías ni asesinarlos en estado de indefensión o mal heridos como lo han hecho de manera sistemática”, sentenció Rangel.

Añadió que “un gesto de paz sería no secuestrar más civiles y devolverles la libertad a todos los que están en su poder”, precisó el Congresista.

El Senador recordó que durante los dos años que lleva la mesa de conversaciones de La Habana, este grupo armado ilegal ha secuestrado cerca de 60 civiles, y expresó que es incomprensible que el Gobierno suspenda los diálogos cuando secuestran un General, pero los continúe cuando se atenta contra la población civil y siguen asesinando soldados y policías.

“El esquema de negociar en medio de la barbarie y el terrorismo ha hecho crisis. La opinión pública no entendería cómo es posible que el Gobierno suspenda las conversaciones de paz cuando secuestran a un General del Ejército pero las continúe cuando secuestran niños para las filas de ese grupo terrorista, cuando asesinan inmisericordemente soldados y policías, y cuando secuestran civiles”, añadió.

Asimismo dijo que “tarde o temprano la violencia se mete en la mesa de conversaciones y dinamita los diálogos de paz como sucedió en Caracas, como sucedió en Tlaxcala y como sucedió en El Caguán”, por lo cual expresó que “debe exigírsele a la guerrilla de las Farc la suspensión de manera unilateral, incondicional y definitiva de todas sus acciones violentas contra el Estado colombiano y contra la sociedad civil con verificación internacional”.

 

En relación al apoyo internacional, señaló como vital concentrar a la tropa de las Farc en zonas desmilitarizadas con verificación internacional, es decir, zonas “donde haya veeduría internacional”.

“Que esa sea la garantía para que los diálogos de paz se puedan desarrollar, no en medio de la barbarie y de la violencia, sino en condiciones de seguridad para los colombianos. De lo contrario, de continuar estas conversaciones en medio de la  violencia del terrorismo  de las Farc, la próxima crisis estará a la vuelta de la esquina”, puntualizó.

Los rehenes fueron recibidos por miembros del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) a las 8 a.m. en el caserío de Vegaez ubicado a orillas del río Arquía, norte de Quibdó, según publicó el medio local El Tiempo este domingo.

Indicó que fue un negociador del grupo (al margen de la ley en los diálogos de paz en La Habana), Félix Antonio Muñoz Lascarro, alias “Pastor Alape”, el encargado de la entrega bajo la orden de Timoleón Jiménez, máximo jefe de ese bloque.

Desde la organización internacional que intervino, el Jefe de la División de Recursos Externos, Christoph Harnisch, reafirmó que el rol de la organización en este proceso de liberación fue “con el fin de seguir aliviando el sufrimiento de todas las víctimas de este largo conflicto”, según publicó en la web del CICR.

Detalló que en 2013 el Comité facilitó la liberación de veinticinco personas en poder de grupos armados. El año anterior, se registraron 36, y que desde 1994, más de 1.500 personas han sido liberadas en el país gracias a la intermediación neutral del CICR.

Mientras, el mandatario presidencial escribía en @JuanManSantos: “liberados BG Alzate, abogada Urrego y cabo Rodriguez en perfectas condiciones y esperando condiciones climáticas para regreso a sus familias”.

 

Por Gianina Parrado  – La Gran Época

 

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