Una pareja china que ganó las elecciones del comité de aldea, tuvo que vivir en el exilio durante 20 años y expresó su apoyo al presidente Trump, esperando que China tenga una elección real en el futuro.

Liu Hua, víctima del campo de trabajos forzados para mujeres de Masanjia y narradora principal del documental «La mujer en la cabeza de un diablito», dijo recientemente en una entrevista con La Gran Época que todos los cibernautas chinos que conoció estaban entusiasmados con Trump porque Trump fue elegido justamente. Biden está haciendo trampa: «Siempre he tenido la creencia en mi corazón de que Trump definitivamente será elegido».

«Estos fantasmas (comunistas) han transferido métodos extraños, de conspiración y usurpación de poder a los Estados Unidos. Ellos hicieron fraude, mañas que siempre han utilizado. Esta elección ilegal, es igual que en China continental. Pienso que hacer trampa es inútil, pues Estados Unidos es un país democrático donde impera la Ley. Confío firmemente que Trump puede presentarse, demandarlos e investigar hasta el final. Esto involucra a todos los ciudadanos de los Estados Unidos, pues es tema de los Derechos Humanos».

Liu Hua y su esposo Yue Yongjin, también sufrieron al ver la falta de transparencia en las elecciones de su aldea en China.

Liu Hua contó que la pareja vivía originalmente en la aldea de Zhangliang, condado de Hongling, distrito de Sujiatun, ciudad de Shenyang, provincia de Liaoning. En 2002, los funcionarios de la aldea vendieron y subcontrataron tierras ilegalmente. «Ese invierno, vendieron tierras en secreto y no avisaron a la gente. Mi esposo y yo hicimos que la gente de la aldea destituyera al ex secretario», dijo Liu.

Los esposos decidieron proteger los derechos e intereses legítimos de los agricultores y enviaron las cuentas de 20 años de la aldea a la Oficina de Contabilidad de Shenyang, para su auditoría. «La gente de la aldea no conocían pero les dijeron que existen las leyes para las tierras. Volví a organizar la aldea. Los agricultores aquí compraron muchos libros sobre leyes agrarias para que los leyeran y permitieran que todos tuvieran conciencia de la ley en sus mentes. Tenemos que luchar contra esta demanda», dijo Liu Hua.

Según la Ley de autonomía de los aldeanos, estos tienen derecho a destituir a los secretarios de las aldeas que hayan cometido actos de ilegales y de corrupción. En julio del mismo año, los 17 miembros del antiguo comité de aldea, incluidos el secretario y el jefe de aldea, fueron destituidos. Al mes siguiente, Yue Yongjin fue elegido jefe de la aldea con 490 votos.

Liu Hua recordó que esta fue la primera vez que la gente fue elegida según la ley. «Dos tercios de la aldea eligieron a mi esposo. Sin embargo, estos años, funcionarios corruptos han estado invadiendo la propiedad de la gente, quitándoselas poco a poco y obteniendo ganancias ilegales. La gente ha sufrido mucho hasta que terminaron las demandas. Después del informe de auditoría, las facturas de servicios públicos de la gente común, solían ser de un yuan por kilovatio-hora (RMB, lo mismo a continuación), pero como se redujo el gasto de luz, ahora pagan menos de un yuan y le queda más ganancia a los agricultores».

Al mismo tiempo, también se ganó la demanda de la aldea de Zhang Liang. La auditoría encontró que el secretario original del partido de la aldea, Wang Jingcai, había corrompido 3 millones de yuanes, involucrando a cientos de funcionarios desde el condado hasta la  provincia, para aceptar sobornos. Pero los funcionarios corruptos salieron ilesos y Liu Hua y su esposo comenzaron a sufrir persecución.

Liu Hua dijo que el gobierno de la ciudad local emitió un comunicado diciendo que todos serían arrestados y enviados a la cárcel. «La gente de nuestra aldea estaba tan asustada que dijeron: Oh, no te quedes aquí… entonces la patrulla vendrá y arrestará al tribunal. Ambos irán a la cárcel. No hagan más, váyanse… ambos escapamos».

Liu y Yue Yongjin desde principios de abril de 2004 fueron a Beijing para presentar una petición y cada vez que regresaban a la aldea, fueron secuestrados a la fuerza por la policía y enviados a la comisaría.

«Fui arrestada una vez en 2013. En 2016, ambos fuimos enviados a reeducación en el campo de trabajo forzado durante un año. El 5 de agosto de 2009, fui a la Oficina de Apelación del Estado de Beijing para hacer una petición, ahí me arrestaron y me dieron otro año de reeducación de trabajo forzado. En diciembre de 2010, Fui arrestada nuevamente cuando estaba haciendo una petición con mi esposo en Beijing. Mi esposo fue enviado a un campo de trabajo durante un año y medio y a mí me dieron dos años».

«No me permitieron dormir durante cinco días y cinco noches. Me sentaron en un taburete de tigre. El taburete de tigre, hecho de acero inoxidable es muy frío y en marzo todavía hace mucho frío. Cuando llegaron a mi casa a arrestarme, me sacaron de la cama mientras dormía. Ahora tengo las piernas trabadas», dijo.

Su problema reumático y el frío, hicieron que Liu Hua casi perdiera la capacidad para trabajar. En 2014, fue víctima de represalias y detenida durante 37 días por exponer el documental «La mujer en la cabeza de un diablito» en el campo de trabajos forzados de Masanjia.

Yue Yongjin también fue incriminado y discapacitado. Liu Hua reveló que la oficina del comité de la aldea deliberadamente trapeó el piso y abrió la ventana en el viento y la nieve, haciendo que las baldosas de piedra se cubrieran de hielo fino. «Mi esposo resbaló y golpeó en un pilar, quedando con la pierna izquierda lisiada en tercer grado. Estos veinte años, cuando va al baño, no puede agacharse. Ambos estamos discapacitados. Dicen que gobiernan el país de acuerdo con la ley y que China respeta los derechos humanos», simplemente están diciendo mentiras.

Después de más de 10 años de difícil defensa de los derechos, el Ministerio de Seguridad Pública del Partido Comunista de China, finalmente determinó en febrero de 2016 que hubo violaciones de la ley desde el gobierno de la ciudad hasta el Departamento de Seguridad Pública Provincial en la provincia de Liaoning. Después de llegar a una conclusión, la pareja solicitó una compensación estatal y hasta el momento no hay respuesta.

Liu Hua habló sobre la triste vida que le trajo la dictadura a ella y a su pareja durante los últimos 20 años: «Somos reacios a comprar un trozo de carne año tras año. Solo gastamos 3,5 yuanes al día para comer verduras y comemos una comida por la noche. Mi marido sale y cuando vuelve del trabajo por la noche, le preparo una comida. ¿Qué debo hacer? No puedo ganar dinero. Lo único que hago es aliviar el dolor apretando y presionando los puntos de acupuntura».

«Este puesto que gané por elección de los aldeanos, me dio 20 años de sufrimiento. Debo insistir que durante 20 años he tenido que soportar que no tienen leyes y que dependen del poder, el fraude y las trampas.

A medida que las elecciones presidenciales de EE. UU. 2020 se convirtieron en el centro de atención mundial debido al fraude del Partido Demócrata, Liu Hua y su esposo Yue Yongjin, se han inclinado a favor de Donald Trump, pues han podido ver que la gente lo está persiguiendo de la misma manera.

Sin embargo, dentro de China hay quienes dicen que Biden es bueno, sin ser conscientes, pues ¿Cómo podría ser bueno, si han violado los derechos de las personas y no pueden protegerse?

Ella dijo: «Son tan malos y tan despreciables. Por eso entiendo el sufrimiento de Trump. Estos fantasmas y demonios malvados no hay nada que no se atrevan a hacer. La gente en China está particularmente ansiosa por la libertad y la democracia. Todos aspiran a tener sus propios votos, sus derechos humanos y sus derechos propios».

Reportero: Han Mei

Editor: Yuan Ming Qing

Versión en chino: https://www.soundofhope.org/post/442291?lang=b5

 

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