Regla #14: Dar sin ataduras ni arrepentimientos

Dar caritativamente, ya sea tiempo, dinero u otro recurso valioso, no sólo beneficia al benefactor activo, sino también a la gente y al medio que lo rodea.

La caridad – de hecho, cualquier clase de donación – con frecuencia es difícil de explicar en términos generales. Mucha gente no puede entender el propósito de dar. Se preguntarán  “¿en qué me beneficia a mí?, y es difícil definir cómo la caridad te trae un beneficio concreto, específico, calculable.

Al contrario, el dar es un reflejo de lo que realmente te importa en la vida. Es tu oportunidad de realmente hacer una diferencia tangible en un área que te interesa. Viendo que tu esfuerzo ha hecho un cambio en la vida de alguien más – o creado un ligero cambio en muchas vidas – es increíblemente poderoso.

¿Qué es importante para ti en relación al mundo exterior?

Quizás estás apasionado por el medio ambiente y deseas tomar acción para reducir las emisiones de bióxido de carbono. Quizás deseas proteger el hábitat de los animales.

Quizás tu motor es un deseo de ayudar a la gente en situación de hambre – o en desastres naturales.

Quizás tú estás comprometido con la educación de los niños. O a lo mejor tú quieres ayudar a personas discapacitadas de tu comunidad. Hay un sin número de causas que diferentes personas encuentran valiosas – la tuya, puede o no estar en esta lista.

Algunas veces puede ser abrumador – hay  tantas cosas ahí afuera que merecen un donativo,  que es muy fácil caer en “parálisis analítica (mental).” No puedes decidirte, así que escoges de plano,  no hacer nada.

Sólo porque una causa para dar vale la pena, no quiere decir que es una a la que tienes que aportar. Dedica un tiempo a pensar qué es lo que más te importa a ti. ¿Es el medio ambiente? ¿Es la educación? ¿Es el hambre y la distribución de comida en el mundo?

¿Es la pobreza en tu comunidad? Podría ser cualquiera de estas cosas – o algo diferente.

Una vez que descubriste qué es lo que más te importa, investiga solamente las maneras de aportar en esa área. Por ejemplo, si estoy preocupado sobre la pobreza en mi comunidad, podría investigar sobre Habitación para la Humanidad (Habitat for Humanity) y las despensas alimenticias de la localidad. Si me preocupa la educación, puedo involucrarme en la escuela pública de mi localidad.

La gente a menudo argumenta que la pequeña cantidad con la que puede contribuir no hará una diferencia. Si este es tu caso, busca formas en donde puedas ver que una pequeña aportación hace una diferencia.

Por ejemplo, también confirma tú mismo que la comida que compraste va para una familia que realmente la necesita. Tu donación puso alimento exactamente en la mesa de esos niños.

Toma de tu bolsillo $20usd y úsalos para plantar un árbol en un parque en algún lugar. Riégalo tu mismo y velo crecer. Ese árbol ayudará a limpiar el aire y dará sombra y belleza natural a la gente en ese parque y puedes ver con tus propios ojos como beneficia a otros.

Guarda un billete en tu bolsillo y espera ver a alguien que realmente está en apuros, entonces sólo ponle el billete en su mano. Observa lo que pasa inmediatamente – su reacción emocional, la historia que te diga. Tú hiciste una diferencia.

Da tu tiempo también. Dedica una tarde construyendo una casa para la gente necesitada de tu comunidad.  Dedica dos horas como voluntario en la despensa alimenticia de tu comunidad. Dedica una tarde de Navidad (Día de Gracias) en un refugio de personas sin hogar.

Dar guarda un profundo secreto. Cuando das algo que realmente te importa a ti, te sientes increíblemente bien. Ese buen sentimiento irradia a través de tu vida. La gente se da cuenta de tu buen estado de ánimo y ellos te responden mejor.

Tu regalo también contribuye a la felicidad de otros. Niños y familias disfrutan ese árbol que plantaste. Una familia come gracias a tu donación a esa despensa alimenticia. Una familia al fin puede tener una casa propia gracias a tu trabajo en el proyecto  de Habitación para la Humanidad (Habitat for Humanity). Una familia puede comer sustentablemente porque le regalaste pollos por medio de Internacional Heifer.

La vida de alguien mejora. La familia decide que una tarde familiar en el parque es más bella gracias a la fresca sombra y decide hacerlo otra vez. Los lazos de esta familia son un poco mas fuertes, y más adelante, sus hijos tomarán una decisión difícil, positiva, gracias a su unión más estrecha.

La vida está llena de estos pequeños efectos caóticos. Nuestras acciones causan que muchas, muchas cosas sucedan, muchas de la cuales no vemos. Dando de nosotros mismos libremente de manera positiva, manda oleadas de buenas cosas, y con el tiempo, esas vibraciones se te regresan a ti y a cada uno de tus seres queridos. Puede que tú no veas el efecto directamente pero esos efectos indirectos hacen eco a lo largo de tu vida.

Da lo que puedas sin arrepentimientos. Los beneficios positivos hacen eco a través de tu vida, las vidas de todos tus seres queridos y las vidas con las que nunca te cruzaste. Camina hacia adelante sabiendo que el trabajo de tu vida ha servido para verdaderamente hacer de este mundo, un mejor lugar.

Trent Hamm es el creador y autor del best seller “The Simple Dollar”

redaccion@sohnetwork.com

 

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