La Agencia de Seguridad Nacional del PCCh no solo monitorea los discursos de los estudiantes en el extranjero, sino que también los obliga a convertirse en agentes espías encubiertos.

Li Taotao (seudónimo) de 20 años de edad, tiene una experiencia profunda. Desde principios de este año en que hizo algunos comentarios criticando a Beijing con su nombre real en Internet, el capitán de seguridad nacional de su ciudad natal lo ha estado acosado continuamente a él y a sus padres y le ofreció permitirle ser un agente encubierto para monitorear los pensamientos de los jóvenes en el grupo de Wechat. En pocas palabras esto lo ha superado y en principio, decidió hacer pública la conversación entre él y el PCCh.

Li Taotao proviene de una ciudad del norte de China y actualmente está estudiando en Estados Unidos. No ha dormido bien durante un tiempo. Desde junio, las videollamadas de la Agencia de Seguridad Nacional de su ciudad natal siempre se han realizado de repente a las dos o tres de la madrugada, hora estadounidense.

A principios de este año, en que hizo algunas críticas a Beijing con su nombre real en redes sociales, dos semanas después, la Agencia de Seguridad Nacional del PCCh comenzó a citar con frecuencia a sus padres a la estación de policía y los obligó a usar WeChat para hablar con su hijo.

«Si me amenazaba usando a mi familia para que no hablara, podría haberlo hecho», dijo Li Taotao a VOA (Voice of America). «Pero si me pide que trabaje para ellos eso toca a mis principios y valores».

Está bajo una gran presión para revelar algunas de sus actividades, pero ya no quiere involucrar a su familia en China. Debido a sus asuntos, la policía confiscó recientemente los pasaportes de sus padres.

En las primeras horas de esta mañana, no quería despertar a su compañero de cuarto, tomó el teléfono, salió y se subió al auto. La persona que llamó era el capitán del equipo local de Seguridad Nacional. Li Taotao compartió esta videollamada con VOA.

«Enviaste las contraseñas y usuarios de tus tres cuentas a través de WeChat después de que terminaste de hablar», dijo en su dialecto  natal. Se refería a Twitter, Instagram y a una cuenta de grupo en Telegram que discute el constitucionalismo democrático de China.

«En Estas tres cuentas ya no envíes ningún comentario, especialmente por cosas que son desfavorables para nuestro país, y contra nuestro gobierno, comprométete que ya no lo vas hacer», dijo el Capitán de Seguridad Nacional.

Li Taotao respondió aún semidormido, pero despertó cuando el capitán le sigió hablando.

Le dijo: «Puedes quedarte con una de estas tres cuentas para hablar con tu madre esta tarde lo que está ocurriendo en este Chat», refiriéndose al grupo de télegram «anti-ladrón». «En este grupo, la información que es desfavorable para nuestro partido (PCCh) y nuestro país, reenvíala a esta cuenta de WeChat».

También enfatizó: “Las 24 horas del día, cuando veas cualquier cosa de inmediato lo envías”.

El Capitán de Seguridad Nacional le dijo varias veces a Li Taotao que “si nos obedeces tendrás méritos y serás perdonado por el error que hayas cometido y al regresar al país no serás arrestado”.

En cuanto al crimen que cometió, el Capitán nunca le explicó claramente, solo le dijo que era «anti-China» o «insultante al país».

«Estoy criticando al gobierno comunista. ¿Qué tiene que ver con la anti-China?», Preguntó Li Taotao.

«Lo que pensaba en mi corazón era que mejor que encontraran a alguien de los Estados Unidos para conectarse conmigo, y luego llamaría a la policía y lo arrestaría», dijo.

La vigilancia, el acoso y la intimidación de disidentes en el extranjero por parte del departamento de seguridad del PCCh ya no es noticia. Algunas personas dicen que han sido acosadas, incluso han recibido amenazas de muerte.

Vincular a las familias de los disidentes también es un método común utilizado por las autoridades del PCCh. Tan solo en este año, al menos cinco estudiantes chinos que estudian en los Estados Unidos y en Australia dijeron a VOA que sus padres fueron sometidos a amenazas oficiales, inclusos a padres que son funcionarios o empleados empresariales estatales en China.

En 2018, Gu Wei y Wu Lebao, que estudiaron en Estados Unidos y Australia, también revelaron información de situaciones similares a los medios extranjeros.

El Sr. Gu le dijo a VOA que también habían escuchado que las autoridades tenían una lista de jóvenes disidentes en el extranjero. Tomó la iniciativa de contactar a Xu Yongquan, encargado de la Seguridad Nacional en la Provincia de Anhui, con la esperanza de obtener esta lista.

«Xu Yongquan no reconoce la existencia de esta lista, pero siente que esta es una oportunidad para persuadirme de trabajar para él», dijo Gu.

El Sr. Gu entonces dio inmediatamente la grabación de la llamada a Radio Free Asia en los Estados Unidos. Por supuesto, Xu Yongquan no lo sabía, y más tarde se puso en contacto con el estudiante de doctorado de la Universidad de Georgia varias veces para instruirlo sobre cómo redactar un informe y a quién prestar atención.

Una semana después, Xu Yongquan se dio cuenta que fue expuesto en los medios de comunicación y llamó por teléfono muy enojado insultando a Gu: «Tú eres muy malo».

Más tarde, Gu escuchó que Xu Yongquan ya no trabaja para la seguridad nacional y abrió una tienda para vender comida en su ciudad.

Wen Yunchao, un conocido bloguero chino que vive en Nueva York con su familia, dijo una vez: «Las autoridades del Partido Comunista Chino tomaron fotografías de mi hijo en secreto de camino a la escuela».

Wen Yunchao dijo: «Solo quieren hacerme saber que pueden lastimar a mi hijo en cualquier momento… obligándome a hacer lo que ellos quieren».

El «abogado descalzo», como se conoce al invidente activista de derechos humanos Chen Guangcheng, huyó de China en mayo de 2012. Chen y su esposa dijeron que desde entonces han recibido múltiples amenazas del Partido Comunista Chino.

«La Agencia de Seguridad Nacional Local ha estado más involucrada en la democracia extranjera y los asuntos estudiantiles porque en 2018 el Ministerio de Seguridad Nacional delegó poder en provincias y ciudades debido a la escasez de fondos», dijo a la VOA Chen Yonglin, un exdiplomático chino en Australia que huyó de China en 2005. «Ahora los departamentos de seguridad de todas las provincias y ciudades tienen derecho a enviar personal al extranjero para arrestar personas y hablar con los anticomunistas. El gobierno central requiere que todas las localidades administren a su propia gente.

«Independientemente de la ‘situación diplomática en general’, los funcionarios locales deben ser recompensados ​​por todo lo que hacen, por lo que están muy motivados», dijo.

Reportero: Fu Mingzhen

Editor: Yuan Ming Qing

Versión en chino: https://m.soundofhope.org/post/437545?lang=b5

 

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