Terapias de música para sanar

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Un estudio realizado en siete países demuestra los beneficios de la musicoterapia en pacientes enfermos de cáncer.

En Estados Unidos, la profesora del Departamento de Terapias Creativas de la Universidad de Drexel, Filadelfia, Joke Bradt, desarrolló un estudio junto con su equipo de investigadores aplicado a 1.891 enfermos de cáncer en siete países (EU, China, Italia, Irán, España, Taiwán y Vietnam) los cuales participaron en sesiones de musicoterapia y escucharon música grabada con el fin de conocer los beneficios.

Los resultados publicados en el mes de agosto arrojaron una notable disminución de los niveles de ansiedad en los pacientes, conforme al modelo médico de medición de la ansiedad. A su vez se revelaron efectos positivos en la presión sanguínea y la respiración, por lo que la profesora Bradt concluye que la musicoterapia es un tratamiento complementario muy provechoso, pues afirma que cuanto más tranquilo se encuentra el paciente, menos dolor siente.

La musicoterapia a su vez influye en el estado de ánimo del paciente, mejorando su humor, pues es un medio que posibilita expresar emociones, al escuchar melodías, tocar instrumentos o incluso cantar.

Otro estudio realizado en 2008 en el área pediátrica del Hospital Universitario La Paz de Madrid, aplicado a niños con enfermedades terminales arrojó resultados similares, manifestando que el impacto de la música en el hospital no sólo se reflejó en los pacientes, sino en todo el entorno en general. De modo que el personal del hospital dijo encontrarse satisfecho pues la música facilita su trabajo en un ambiente más relajado olvidándose de los sonidos habituales del lugar como alarmas, monitores, llantos o gritos de dolor de los pacientes.

Aceptando que la música es el lenguaje universal que no distingue idiomas, razas, color o edad y es tan antigua como la historia misma del hombre, la autora del trabajo de investigación, María Jesús del Olmo, afirma que la música tranquiliza y reduce la ansiedad y el dolor. Así lo afirma el medio español Público. 

El jefe de Cuidados Intensivos Pediátricos de dicho hospital afirmaba “…hay que dejar claro que siempre debe emplearse como terapia complementaria, y que nunca puede sustituir a la terapia estándar. No obstante, sí es cierto que en algunos casos puede traducirse en una menor necesidad de sedación”.

Una de las teorías del origen de la musicoterapia se remonta a los pitagóricos, los cuales tenían la creencia de que la música existe en el movimiento de los cuerpos celestes y en la naturaleza, sonidos que no percibimos por estar tan acostumbrados a ellos. Así como en la naturaleza, el cuerpo humano produce su propia música y tanto la nuestra como la de la naturaleza debían estar en armonía. Cuando estos sonidos son desiguales, se produce una cacofonía, es decir una serie de sonidos desagradables y es en este punto donde aparecen las enfermedades.

Para remediar el padecimiento los pitagóricos tocaban ya sea música de relajación o estimulación según la necesidad de la persona enferma, de manera que se buscaba armonizar la música del cuerpo con el universo.

Hoy en día la musicoterapia no es ampliamente reconocida para la cura de patologías, pero sí como una técnica complementaria produciendo efectos que faciliten el tratamiento de los pacientes.

Después de todo no podemos negar que la música marca tendencias, modas, estados de ánimo, estilos de vida y como sostenían los pitagóricos, existe incluso en cada uno de nosotros, sólo hay que saber escucharla.

Por Lizbeth Téllez – La Gran Época

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