Disertantes hablan de los trasplantes que cobran vidas

(Steve Ispas/La Gran Época)

“… Estos hallazgos, sí, son reales, debemos considerarlos por primera vez como una referencia al Holocausto, hay un eco del Holocausto en esto”, dice investigador independiente y periodista de investigación.

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Médicos de todo el mundo se reunieron en San Francisco para el Congreso Mundial de Trasplantes (WTC, por sus siglas en inglés) que tuvo lugar en el Moscone Center West a finales de julio.

Las reuniones y debates en las salas se enfocaron en procedimientos clínicos complejos y en la colaboración de médicos de todo el mundo.

Mientras tanto, en la acera de enfrente se realizaba una protesta por los derechos humanos.

Practicantes de Falun Gong del área de la Bahía vinieron a protestar por la sustracción forzada de órganos en China. Esperan que la Sociedad de Trasplantes emplee métodos más efectivos e iniciativas más activas para terminar el asesinato de practicantes de Falun Gong cuyos órganos fueron sustraídos sin su consentimiento y vendidos a pacientes de trasplantes; un sistema que salió a la luz por primera vez en 2006.

“Hay muchas víctimas aquí que lograron escapar de los indignantes campos de trabajo esclavo de China, y fueron víctimas potenciales de sustracción forzada de órganos”, dijo Alicia Zhao, coordinadora de una conferencia de prensa celebrada frente al Moscone Center.

“La mayoría cuenta que se les sustraían sangre regularmente mientras estaban detenidos. Sabemos que no fue por motivos humanitarios, ya que eran torturados frecuentemente, algunos hasta la muerte”, expresó Zhao.

David Matas, un abogado canadiense de derechos humanos y coautor de una extensa investigación de testimonios sobre sustracción forzada de órganos llegó a la conclusión de que “las declaraciones son verdad”.

“Uno de los problemas perpetuos con los que lidiamos”, dijo Matas en San Francisco, “es que China tiene una enorme cantidad de trasplantes, pero no tiene explicación acerca de las fuentes. Dicen que provienen de prisioneros sentenciadas a muerte y ejecutados, pero no lo demuestran las cifras”.

“Los números son muy incongruentes”, y añadió que “Las cifras conocidas de condenas a muerte se acercan a 3.000, entonces los órganos, que rondan los cientos de miles o más, tienen que provenir de otra fuente. Esta es tan solo una de las evidencias que, al unirlas, hicieron que otros colegas y yo llegáramos a la conclusión de que los practicantes de Falun Gong están siendo asesinados por sus órganos”.

El informe Matas/Kilgour puede leerse aquí: organharvestinvestigation.net.

“Estoy aquí para impulsar a la comunidad de trasplantes a hacer más para combatir el abuso de trasplantes en China”, dijo Matas.

Relatos de primera mano

Bu Dongwei de 46 años, de San Francisco, dijo que durante su detención en un campo de trabajo esclavo en China del 2006 al 2008, se le sustrajo sangre regularmente durante tres meses. “Solo a los practicantes de Falun Gong se les sustraía sangre, y nunca nos dijeron los resultados de los análisis de sangre”, dijo Bu.

La esposa de Bu, Hongwei Lou, escribió un libro llamado Remember the Truth (Recuerda la verdad) mientras su esposo aún estaba en el campo de trabajo esclavo. En este escribe su respuesta al enterarse de la sustracción de órganos:

“Tuve la mirada perdida en el espacio por un largo tiempo, recordando cómo aquellos practicantes de Falun Gong que persistieron contra la “transformación” desaparecieron sin dejar rastro.

“Mi corazón se rompió lentamente, y mis lágrimas chorrearon como agua brotando de una represa rota de un río. Mientras oía el sonido de las gotas de lluvia por mi ventana, evoqué un verso del antiguo poeta chino Bai Juyi en su poema “Canto de eterna pena”: “La lluvia nocturna oye un desconsolado sonido de la campana”.

LI Jie, residente de San José, fue detenido en un campo de trabajos forzados del 2000 al 2004. “Cuando me detuvieron en Beijing, todos los practicantes de Falun Gong fueron forzados a pasar por análisis de sangre y otros exámenes médicos regularmente”.

Yolanda Yao, residente de Sunnyvale, ex estudiante de un Doctorado en China, fue condenada a un campo de trabajo esclavo en Beijing del 2011 al 2013. La forzaron a pasar por análisis físicos y rayos X y también le sustrajeron sangre.

Li Jienhua, residente de San José, dijo que durante su detención también fue sometida a varios análisis físicos y le sacaron sangre.

Un escéptico investiga

El autor Ethan Gutman dedicó los últimos seis años a investigar y entrevistar a practicantes de Falun Gong alrededor del mundo.

“Yo era un escéptico acerca de la sustracción de órganos”, dijo, agregando que “Yo no soy practicante, no me afilio a ningún grupo; soy un investigador independiente y periodista de investigación. Yo era escéptico, pero las evidencias son inequívocas en mi mente de que esto no solo está ocurriendo, sino que de alguna forma está creciendo”.

“Creo que es muy importante estar aquí con la comunidad médica”, agregó Gutman, “pero esto tiene que entrar en el plano de la comunidad política también. Nadie puede ignorar este problema. Le pido a la gente que lea y que tome esto seriamente para llegar a una conclusión en sus mentes, y pido por una audiencia justa”.

Se le pidió a Gutman que dé su opinión acerca de las noticias recientes que informan que la policía en toda China está ahora irrumpiendo en las casas de practicantes de Falun Gong y forzándolos a entregar muestras de sangre.

“Tengo sangre judía”, dijo Gutman, “y la gente a veces me pregunta qué me motiva a hacer este trabajo, y debo admitir, en privado, que debido a que la mitad de mi sangre es judía, y perdí a familiares durante el holocausto, esto me genera una influencia y me motiva”.

Haciendo referencia a su nuevo libro, The Slaughter, que será publicado el 12 de agosto, mencionó: “A lo largo de todo mi libro, no hago una sola referencia al Holocausto porque considero que este fue especial y único en la historia. Estos hallazgos, sí, son reales, debemos considerarlos por primera vez como una referencia al Holocausto, hay un eco del Holocausto en esto”.

Pueden encontrar información adicional sobre la sustracción forzada de órganos en China en: stoporganharvesting.org.

redaccion@sohnetwork.com

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