Virus ébola en Teresa Romero duró 20 días desde la primera fiebre hasta el test negativo

Virus del Ebola. Da click para ampliar la imagen
Se espera el segundo test que confirme que es negativa la presencia del mortal germen y que la paciente se sobrepone a sus efectos.

Después de dos semanas de agitación, España respira tranquila con el primer test del ébola negativo en la enfermera Teresa Romero, contagiada en el Hospital La Paz Carlos III de Madrid tras atender a dos misioneros enfermos provenientes de África.

Pasaron 20 días desde que se presentaron los primeros síntomas de fiebre el 29 de septiembre, y 14 días desde que se confirmara el virus, el 6 de octubre luego de ingresar al Hospital Carlos Alcorcón en mal estado de salud. El 20 de octubre se espera el resultado de un segundo examen que confirme que ya está libre del mal, informó el Gobierno español el domingo; el primero se obtuvo 48 horas antes, como lo indica el protocolo.

Mientras la enfermera se debatía entre la vida y la muerte, en el país se desataron las acusaciones de responsabilidad entre unos y otros.

Lo importante es que Teresa está mejor. “Está muy emocionada y animosa y tiene muchas ganas de salir ya a la calle”, señaló la portavoz de la familia, Teresa Mesa, según El País el 19 de octubre.

“Ahora tenemos que prepararla para lo que hay fuera, ya hemos empezado a contarle que su caso ha tenido mucha repercusión”, explicó la amiga.

De hecho la crisis fue de tal magnitud que obligó a un cambio de protocolo en el tratamiento de la enfermedad, y las autoridades europeas del Centro de Control de Enfermedades tras una visita de inspección, destacaron la necesidad que España mejore la infraestructura para poder atender este tipo de enfermedad en el país. El lugar donde Teresa Romero debía quitarse el traje contaminado con el virus era tan pequeño que no podía ser asistida por otra persona.

Además, ahora los test de ébola se desarrollarán en pacientes con menos de 38 grados de temperatura, según el nuevo protocolo del Ministerio de Salud español. Antes se exigía 38,3 a 38,6, razón por la cual cuando Teresa reclamó tener la primera fiebre el 29 de septiembre, no fue admitida en el Hospital Carlos III. Debió esperar seis días para llegar en mal estado al Hospital Alcorcón. Entre esas dos fechas recibió una receta para tomar analgésicos en la consulta ambulatoria.

Por las acusaciones de protocolo irresponsable, el Hospital Carlos III destinó varios pisos inferiores de su sede para el ébola, donde atendió en estos días a Teresa Romero desde la noche del 6 de octubre. En ellos recibió a los posibles contagiados con alzas de temperatura u otros síntomas, y más abajo, a los contactos más estrechos de la afectada.

Cuando Teresa ingresó al Hospital Alcorcón era de madrugada y de inmediato presentó síntomas de vómitos, diarrea y sangrados, mientras la temperatura no superaba los 38 grados. El personal médico no contaba con trajes especiales de protección y cuando estos finalmente llegaron por la tarde, eran muy cortos de manga y dejaban parte descubiertas, declaró días más tarde el médico de turno que la atendió.

La polémica se desató cuando el médico internista Germán Ramírez afirmara a la prensa que Teresa había mentido y que seguramente se contagió al tocarse con fluidos con el virus, hecho que nunca confirmó la paciente, de acuerdo a la prensa local.

Ante las acusaciones de Ramírez, una carta abierta de la Dra. Ana de Pablo vía Internet, reunió  muestras de apoyo del sector de la salud.

“No he visto a nadie ponerse en tu lugar. Yo lo intento y me imagino tu miedo al ponerte el traje por primera vez, sin casi formación. Me imagino tu angustia cada vez que te ponías el termómetro. Tu indefensión cuando, desde salud laboral, quitaban importancia a tu malestar. Imagino tu intranquilidad pensando que has podido contagiar a otros. Tu angustia intentando revivir qué pudo salir mal. Tu enfado al ver como tú “quizá me rocé al quitarme el guante, porque es lo más crítico” se convierte en un “confiese que se tocó la cara”. Como si hubieras estado jugando a la ruleta rusa en vez de atendiendo a un paciente de alto riesgo biológico”, señaló la Dra. experta en bioética y medicina intensiva, en la carta publicada en su blog.

La enfermera recibió el suero de la misionera hermana Paciencia que fue contagiada en Liberia y sanó por sus propias defensas. Días más tarde recibió el suero Zmapp desarrollado en un laboratorio estadounidense.

Entre el 30 y el 60 por ciento de los pacientes contagiados con la epidemia iniciada en marzo en Guinea, y extendida en Liberia y Sierra Leona, se recuperaron con defensas inmunológicas naturales, según cifras de la OMS, de a cuerdo a datos parciales locales. Entre los tres países,  el 14 de octubre se dieron a conocer 9.191 casos y 4.546 muertes, según el reporte fechado el día 17.

Hoy el uso del suero de pacientes recuperados – contenientes de anticuerpos contra la enfermedad- compite a nivel de la Organización Mundial de la Salud con el publicitado suero Zmapp.

Todavía falta el segundo análisis para confirmar que Teresa está realmente libre de ébola, comunicó el Gobierno el 19 de octubre, en tanto ya comenzó a alimentarse con comida sólida, y se espera que si sigue bien sea trasladada del sexto piso del Hospital, al quinto piso informó Sexta Noticias.

”Además, las quince personas que permanecen en el hospital por haber mantenido contacto con la paciente siguen todas ellas asintomáticas”, indicó el Gobierno español.

Por Manuela Arte – La Gran Época

 

redaccion@sohnetwork.com

 

Nos interesa tu opinión, deja tus comentarios

comentarios