Los niveles de la epidemia en Malasia se ha mantenido en un alto nivel en los últimos tiempos, por lo que las autoridades, ante esta situación incontrolable han tenido que prolongar indefinidamente el bloqueo nacional.

La epidemia también ha provocado un grave deterioro económico en Malasia y ha sumido a la población local en la penuria, dejando a muchas familias sin alimentos y aumentando la tasa de suicidios. En respuesta, recientemente se lanzó la campaña #BenderaPutih (Bandera Blanca) para animar a las personas necesitadas a poner banderas blancas fuera de sus casas en señal de pedido de ayuda.

Calle en Malasia (Fuente: Associated Press)

La epidemia mundial de COVID-19 sin precedentes, ha sumido a Malasia en una recesión económica durante más de un año, con un aumento de desempleo y de suicidios. Grupos de la sociedad civil han lanzado la campaña de «bandera blanca» (#BenderaPutih) para ayudar a los necesitados.

El izado de la bandera blanca, que solía representar una señal de «rendición» en el campo de batalla, ha adquirido un nuevo significado para los malayos en medio de la epidemia.

Los medios de comunicación informan que en las redes sociales de Malasia ha circulado un conmovedor mensaje: «A todos los que enfrentan dificultades y no tienen comida, por favor, pongan una bandera blanca en un lugar visible de su casa para que sus vecinos, personas o grupos que puedan hacerlo en la medida de lo posible, puedan acudir a ayudarles en este difícil momento». Ahora, si pones una bandera blanca (un pedazo de tela blanca) o una pancarta blanca en la entrada de tu casa, alguien vendrá a ayudarte, compensando así la falta de asistencia oficial.

Un hombre de 38 años residente en Johor Bahru, que trabajaba como subcontratista, se vio obligado a dejar su empleo tras el bloqueo de Malasia en junio, dejándolo a él, a su esposa y a sus dos hijos pequeños sin una fuente de ingresos.

Cuando vio en Twitter que alguien había iniciado una «campaña de la bandera blanca», inmediatamente puso una bandera blanca en la entrada de su casa, con la esperanza de llamar la atención. Como resultado, recibió mucha ayuda en sólo una hora. El hombre dijo que no sólo se resolvió su problema de alquiler, sino que también se le dieron suministros y ayuda financiera adicional, y dijo que estaba muy agradecido a las amables personas que se acercaron para ayudar.

Otro hombre de 63 años que vive en Ipoh también recibió asistencia inmediata gracias a la campaña de la Bandera Blanca. Al parecer, vive con sus hermanos menores y perdió su trabajo en marzo de este año debido al impacto de la epidemia, y ha estado viviendo de sus ahorros durante los últimos meses, comiendo sólo dos veces al día, a veces sólo una, para ahorrar dinero.

El anciano se sorprendió al saber que «no pensaba que la gente sería tan amable». Al poner una bandera blanca para pedir ayuda, recibió varias bolsas de arroz, aceite, verduras, huevos, fideo de arroz, galletas y otras donaciones, que fueron suficientes para alimentar a su familia de tres miembros durante unos dos meses. A continuación, retiró la bandera blanca y dijo que daría algo de comida a sus vecinos necesitados.

Después de que muchas personas subieran a las redes sociales fotos de las banderas blancas delante de sus casas, llamo la atención de los legisladores y congresistas locales, quienes enviaron gente a las casas para informarse de la situación y donar suministros.

Según The Straits Times, un iniciador de la campaña dijo: «El impacto económico de esta epidemia ya no es sólo para la comunidad de bajos ingresos», la situación es grave.

La primera fase de un control exhaustivo de la epidemia, que estaba previsto que finalizara el 28 de junio, se ha ampliado por el alto nivel de la epidemia. El Primer Ministro Muhyiddin Yassin anunció el 27 de junio que, a menos que el número de casos confirmados en un solo día sea inferior a 4.000, la tasa de vacunación alcance el 10% y la demanda de unidades de cuidados intensivos disminuya, el bloqueo podría prolongarse indefinidamente.

Según informes, en la última semana, los casos diarios confirmados en Malasia son más de 5.000, y  el 1 de julio incluso se acercó a los 7.000 casos; hasta ayer, Malasia acumulaba 758.967 casos confirmados y 5.254 muertes.

Reportero: Fei Zhen

Editor: Yun Tian

Versión en chino: https://www.soundofhope.org/post/521612?lang=b5

 

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